Al presidente Petro no solo le “causa animadversión la empresa privada”, como asegura Germán Vargas Lleras, sino también el resultado de la elección de gobernantes locales y territoriales, pues eso implica que su gobierno se pueda ver en una situación de ingobernabilidad por perder con sus aliados las principales capitales y regiones del país, tal como se presumía en la reciente campaña electoral.
Al momento de elaborar esta nota no conocía, oficialmente, esos resultados.
Sin embargo, es válido pensar que, siendo ello un acertijo, si el resultado es de ganadores de candidatos distintos a la ideología de izquierda, pues eso podría significar, conociendo el pensamiento de esos victoriosos, que estaríamos ad portas de un federalismo que podría estructurarse en razón a la actitud casi que arrasadora de unos proyectos gubernamentales, de orden nacional, que perturbarían cosas buenas que le han servido a la nación, es decir, que pretenden ubicar a Colombia en el eje del foro de Sao Paulo, lo que se considera funesto.
Por otro lado, una derrota electoral de esa índole también podría causar que el gobierno nacional acelere su interés en aplicar lo que se ha propuesto, sin preocuparse por lo que decidan los colombianos electoralmente.
Eso nos llevaría a un choque de trenes que no sería conveniente, sobre todo para los ciudadanos que son los que casi siempre, llevan las de perder.
Dios quiera que, si se dan resultados inconvenientes para la ideología del actual gobierno, ello no sea óbice para no realizar acuerdos que conlleven al bienestar y desarrollo de la patria.
En lo que respecta al Valle y a su capital, ojalá los que ganen se preocupen por devolverle la dignidad, la importancia y liderazgo a la comarca y que Cali recupere su belleza, su civismo, su seguridad y, el lugar que siempre tuvo en el marco nacional e internacional que no era otro que el de destacarse como la ciudad más importante del país.
Evitar que unos y otros pretendan gobernar desconociendo que gran parte de la ciudad es conformada por gente pobre y con muchas necesidades y, preocuparse por brindar acogida a nuevos inversionistas que traigan vientos de esperanza y de mucho mejoramiento. Harto se necesitan.
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