Cali, mayo 22 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 22, 2026 22:06
La Organización Mundial de la Salud, OMS, elevó oficialmente de alto a muy alto el nivel de riesgo sanitario por el brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo, RDC.
La organización reiteró que el brote constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Sin embargo, aclaró que todavía no cumple con los criterios establecidos para ser considerada una emergencia pandémica global.
Según la OMS, el cambio en la evaluación responde al rápido crecimiento de casos sospechosos y a las condiciones complejas en las provincias afectadas, especialmente en Ituri y Kivu Norte, donde persisten problemas de inseguridad, desplazamientos masivos y dificultades de acceso para los equipos sanitarios.
Hasta el 22 de mayo, la RDC registra 82 casos confirmados y siete muertes confirmadas. No obstante, la OMS señaló que la dimensión real de la epidemia es mucho mayor, con cerca de 750 casos sospechosos y 177 muertes sospechosas bajo investigación.
En Uganda, el riesgo permanece alto. Allí fueron confirmados dos casos relacionados epidemiológicamente con zonas afectadas de la RDC y una muerte vinculada al brote.
Además, las autoridades sanitarias indicaron que no se detectaron nuevos contagios entre los contactos monitoreados.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que las medidas implementadas por Uganda ayudaron a contener la propagación del virus.
Entre ellas mencionó la búsqueda intensiva de contactos y la cancelación de actividades masivas.
La OMS recordó que el brote actual corresponde al virus Bundibugyo, una variante para la cual todavía no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
Por esa razón, las medidas de control dependen del fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos, el aislamiento de pacientes y las pruebas diagnósticas.
La emergencia sanitaria también comenzó a generar preocupación internacional por la participación de la República Democrática del Congo en el Mundial 2026.
El partido entre Colombia y la selección congoleña está programado para el 23 de junio en el Estadio Akron de Guadalajara, México, dentro de la fase de grupos del torneo.
Ante este escenario, México y Estados Unidos reforzaron medidas de vigilancia epidemiológica y controles migratorios relacionados con viajeros procedentes de la RDC.
Además, aficionados congoleños enfrentan restricciones de ingreso si estuvieron recientemente en zonas afectadas por el brote de ébola. Mientras tanto, la selección de la RDC sí podrá participar bajo protocolos especiales de monitoreo, aislamiento preventivo y pruebas sanitarias.
La federación congoleña también tomó medidas preventivas y canceló su concentración en Kinshasa para trasladar los entrenamientos a Bélgica por razones de seguridad sanitaria.
La FIFA mantiene seguimiento sobre la evolución de la emergencia junto con las autoridades sanitarias y la federación congoleña, mientras continúa la preparación logística del torneo.
Las autoridades sanitarias reiteraron que no recomiendan cierres de fronteras ni suspensión de vuelos internacionales relacionados con la RDC o Uganda.
Sin embargo, sí pidieron fortalecer los controles de salud en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos.
Tras la reunión del Comité de Emergencia, la OMS publicó nuevas recomendaciones temporales dirigidas a todos los países miembros del Reglamento Sanitario Internacional.
Entre las medidas solicitadas aparece la activación de centros de operaciones de emergencia, fortalecimiento de laboratorios, seguimiento diario de contactos durante 21 días y actualización permanente de registros de casos sospechosos y confirmados.
La organización también pidió reforzar protocolos de bioseguridad en hospitales y centros médicos mediante capacitaciones permanentes y suministro suficiente de equipos de protección personal para trabajadores sanitarios.
Asimismo, recomendó fortalecer la comunicación de riesgos y el trabajo con líderes comunitarios y religiosos para aumentar la confianza de las poblaciones afectadas y facilitar la respuesta sanitaria.
La OMS confirmó además que trabaja junto con socios internacionales en el desarrollo de terapias, antivirales y vacunas candidatas contra el virus Bundibugyo.
Entre las acciones anunciadas aparece la evaluación de dos anticuerpos monoclonales y del antiviral obeldesivir para posibles ensayos clínicos dirigidos a contactos de alto riesgo.
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