Cali, mayo 23 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 22, 2026 22:06
Angela Sol, psicóloga espiritual & José Krikorian
Se acerca la Navidad por lo cual gran parte de la humanidad celebra el nacimiento de Jesús quien vivió hace más de 2000 años y vino al planeta para cumplir un designio divino; es el momento donde suele resultar más fácil ponernos en contacto con nuestros sentimientos, recordando que Jesús El Cristo, el hijo de Dios manifestó una conciencia de amor por todos de forma integral, total y completa.
Jesús, el Cristo, ofreció su LUZ Espiritual a todo lo que tocó y en los pocos años de su vida pública ofreció su amor por la humanidad. Amor que no solo es su esencia, sino que también fue parte de la conciencia del Cristo y de su propia corriente vital porque se dedicó a las formas más elevadas de Luz, enseñando el camino espiritual para seguir y que desde nuestra experiencia y conocimiento humano, pueden manifestarse en este planeta.
Sin embargo, al final de sus 33 años de vida, sufrió tormentos y agonías difíciles de imaginar para la mayoría de nosotros, pero al mismo tiempo, sus iniciaciones en varios aspectos de su ministerio fueron bellísimas y de intenso estudio en muchas escuelas místicas y religiosas extendiéndose al mundo entero.
Esta época navideña lo celebran 2.400 millones de personas alrededor del mundo que pertenecen a la religión católica o al cristianismo (religión monoteísta que en la actualidad cuenta con la mayor cantidad de fieles a nivel global).
Otras religiones también celebran esta época desde una perspectiva distinta, por ejemplo, los hebreos no celebran la Navidad sino el Hanukkah (fiesta judía que también se celebra el 25 de diciembre) que conmemora la recuperación del Templo de Jerusalén. El Hinduismo rinde homenaje especial a sus “deidades” al final del año.
El Islam aunque rechaza la visión cristiana de Jesús como la encarnación de Dios, si reconoce y nombra a María en varios capítulos del Corán, llamándola Maryam (María en árabe) en el libro sagrado de los musulmanes.
Así prácticamente, la mayoría de la gente en el planeta eleva sus oraciones y plegarias durante esta época para pedir que una Luz mas elevada toque sus vidas y satisfaga las necesidades particulares y de alguna forma se está “celebrando” la Navidad.
Y este año va a ser muy especial, muy distinto, muy triste para muchos; porque un sinnúmero de hogares en el mundo y particularmente los hogares colombianos van a tener “una silla vacía” en la mesa, debido a que el Covid-19 se llevó a uno de sus miembros. Numerosos profesionales de la salud han vivido agotamiento emocional conocido como “burnout” y muchas personas han sentido el impacto de la violencia intrafamiliar, la soledad, la incertidumbre, la carencia, etc. y los demás aspectos resultantes del impacto de la pandemia.
Continuar
Sin embargo, si estamos vivos existe alguna razón para ello, alguna tarea espiritual que no hemos completado, alguna misión que debemos cumplir, algún acuerdo que se debe manifestar. Tal vez, nuestro trabajo consiste en continuar, perseverar hasta el final (y desde mi humilde punto de vista, el final no llega al morir).
Tal vez podríamos hacer algo positivo para que se manifieste en algo de mayor valor para otros; posiblemente la diferencia sea la actitud con la que enfrentemos estos retos y en ello, están trabajando muchas personas que ayudan para que el mundo sea mejor y se pueda continuar viviendo con una consciencia más elevada.
Durante esta época, reconocidos profesionales de la salud mental, física e integral del país (Ariel Alarcón MD, Santiago Rojas MD, Xiomara Xibille, Sor Selfie-Martha Moreno, Jorge Franco MD, Elsa Lucía Arango MD, Elkin Llánez MD, Luz Stella Jara, Sofía Spaggiari), se han unido para proponer una “Navidad compasiva contra las secuelas de la pandemia” y para que los colombianos encontremos en estas fechas una forma consciente de manejar el sufrimiento, el estrés, el dolor, el duelo y la enfermedad que nos permitan tener unas novenas y una navidad sanadoras.
Porque este 2020 fue impredecible, desafiante, conmovedor, pero también muy transformador, ya que a pesar de las circunstancias, podemos elegir fortalecernos como seres espirituales practicando sencillas formas de manifestar con mayor intensidad el amor, la compasión, el perdón, la solidaridad y la gratitud, comenzando por uno mismo.
Bienestar
Muchos estudios demuestran que la compasión por los demás y la autocompasión incrementan el bienestar emocional y generan momentos de felicidad y una mayor y más profunda conexión con los seres que amamos; disminuyendo y sanando estados negativos.
Y en este momento, elevo mi plegaria al cielo y confío que la LUZ llegue a tu vida para tus más altos fines, porque en este año a pesar que hayamos perdido tanto y enterrado personas muy significativas, también hemos tenido experiencias que nos permitirán crecer, aprender y avanzar. Y estos días son una buena oportunidad para elegir reencontrarte con la compasión que el Cristo enseñó y que habita dentro de ti, dentro de tu familia y dentro de todos los seres humanos.
Si necesitas un apoyo para superar situaciones desafiantes y continuar con mayor confianza y resiliencia, ¡llámame!, yo soy Angela Sol, Psicóloga Espiritual, WhatsApp: +57 316 3011570.
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