Cali, julio 3 de 2026. Actualizado: viernes, julio 3, 2026 17:27
Luis Ángel Muñoz Zúñiga
Especial Diario Occidente
El cine colombiano cada 20 años le apuesta a la producción de comedias sociales con guiones que se fundamentan en la realidad política, diagnostican los problemas sociales y reivindican la memoria histórica.
Cinco filmes figuran en la historia del cine de humor con sátira política: “Mamagay” (1977), “La estrategia del caracol” (1993), “Bolívar soy yo” (2002), “Los actores del conflicto” (2008) y “Juanpis González el presidente de la gente” (2024).
Entre los temas asumidos, acorde al orden de los filmes enunciados, figuran: el proselitismo político que degeneró en demagogia y populismo en los años del Frente Nacional.
La falta de vivienda y servicios públicos de los desplazados que poblaron las laderas de las ciudades.
Las cumbres hacia las firmas de paz, guiadas por el pensamiento bolivariano, simultáneo al narcotráfico que patrocinó eventos de la cultura que propicia el padecimiento de los artistas accidentados en zonas de distensión. Y, la corrupción del Congreso, la represión contra la protesta popular y el negocio de la política.
“Juanpis González el presidente de la gente”, comedia ofrecida desde hace dos años en la plataforma Netflix, en estos días electorales y cambio de gobierno, gana más audiencia, porque desde las dos orillas de la política toca la fibra de los colombianos. Demuestra que el humor concientiza más que mil discursos.
“Mamagay” (1977), comedia contra la manipulación del pueblo, dirigida por Jorge Gaitán Gómez, además de hacer reír, innovó el lenguaje popular.
De “mamador de gallo” se caracterizó a Gabriel García Márquez por su narrativa literaria, pero desde hace medio siglo tras la proyección de la película “Mamagay”, titulada con el nuevo adjetivo, el término se popularizó en la cotidianidad, sin importar que alguien fuese costeño, rolo o de otra región.
Desde entonces los electores expresan mamagay!, en rechazo a las promesas de los politiqueros.
“La estrategia del caracol” (1993), comedia dirigida por Sergio Cabrera, narra la historia de un grupo de inquilinos de bajos recursos que habita una antigua casona y que como estrategia se unieron para enfrentar el asedio del abogado que en cumplimiento de una orden judicial les notifica que serán desalojados para amparar al propietario, un empresario corrupto.
Los inquilinos, emulando al caracol, la noche anterior al cumplimiento de la orden judicial, desmantelaron la casona y la cargaron sobre sus espaldas en alegoría a la concha espiral protectora del molusco.
Aunque el tema de los conflictos bélicos fue asumido con guiones dramáticos por el cine colombiano, por ejemplo, con filmes como “La pasión de Gabriel” (2009), director Luis Alberto Restrepo; “Los colores de la montaña” (2010), director Carlos Cesar Arbeláez; “Alias María” (2015), director José Luis Rugeles y, “Monos”, (2019) director Alejandro Landes; tal problemática también inspiró algunas comedias, por ejemplo, “Bolívar soy yo” (2002), película dirigida por Jorge Alí Triana, y “Los actores del conflicto” (2008), del director Lisandro Duque.
Ambas comedias, una que reivindica el pensamiento bolivariano tergiversado mediáticamente y, la otra, que con humor trata el problema de la permeabilidad social del narcotráfico, las dificultades económicas de los artistas y las cumbres políticas para la firma de acuerdos de paz en Colombia.
Convocaron con sátira y humor a ese público escéptico de la política. “Juanpis González el presidente de la gente”, está garantizada como excelente porque tiene la marca de Alejandro Riaño, reconocido en la televisión y giras en vivo, en las redes sociales, pero sobre todo, que es creador de la idea y protagonista principal.
Alejandro Riaño se dio a conocer del público en un programa de comediantes que la televisión pasa cada fin de año, el humorista pronto incursionó en las redes sociales y ganó seguidores con sus personajes, llenando el vacío tras la muerte de Jaime Garzón, se burla de los privilegios de los gomelos arribistas y hace fuertes críticas políticas al establecimiento.
“Juanpis González el presidente de la gente”, es una idea suya y su personaje denuncia la corrupción política y la violencia social.
Aunque el filme fue estrenado en junio 28 de 2024, a los cinéfilos que lo ven dos años después de estar en la plataforma Netflix, en los días electorales y en vísperas de la posesión presidencial, les suena algo profético, más, cuando en la primera escena leen el aviso “7 de agosto de 2026”.
Quienes lo vieron en su estreno, manifiestan que repetirlo ahora les dejó nuevas sensaciones, pues creen que ya no se trata de mera ficción, sino de escenas que retratan la realidad colombiana.
Lo comparan con un documental desmintiendo las telenoticias corporativas. “Cualquier parecido con la realidad, no es mera coincidencia”.
Alejandro Riaño y Rocío Caro Villamil, escribieron el guion y es algo premonitorio que Juan Felipe Cano, director , haya permitido la actuación especial de Abelardo de La Espriella, un abogado vallenato que soñaba con actuar en cine, hasta que representó el papel de consejero de Juanpis Gonzáles el presidente en la película.
Otros cinéfilos que apreciaron la comedia política en la plataforma Netflix, sacando el espacio para la proyección en grupo familiar, dicen que pudieron reír, comentarla y hasta pelear defendiendo posiciones políticas personales polarizadas.
Todos coinciden en que les pareció profética al percatarse que la filmación se hizo cuando Abelardo De La Espriella, abogado de profesión y actor con invitación especial para representar a uno de los personajes, todavía no se alistaba a recolectar firmas, ni a postularse como candidato “firme por la patria” y constructor de la “Colombia milagro”.
Alejandro Riaño remeda gestos, voces y jergas de quien cuatro años después asumirá como presidente de Colombia.
Otra curiosidad está en que nos muestra un anciano sentado junto a Juanpis González, en el automóvil blindado que se dirigen a la posesión y socarrón le advierte al oído: “Juanpis, no olvides nunca quién te puso presidente para acabar con los gobiernos izquierdistas”.
Entonces el esnobista joven millonario y presidente electo, asienta y burlón le responde a su mentor: “Los pobres son más pobres, porque quieren serlo”.
“Juanpis González el presidente de la gente”, es una excelente comedia de sátira política, que desnuda a quienes manejan el poder en el ajedrez político y que denuncia la corrupción, la mermelada para las leyes, el hundimiento del proyecto de reforma agraria, la represión contra la protesta popular y, en fin, cada una de las maquinaciones en el negocio de la política.
Fin de los artículos
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