Cali, febrero 13 de 2026. Actualizado: jueves, febrero 12, 2026 21:15

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El Estado, ¿pierde el norte?

Arte y violencia caminan juntas

Luis Ángel Muñoz Zúñiga
Especial Diario Occidente

El Estado, ¿pierde el norte? La violencia vuelve a inspirar a los artistas. Lo evidencian los grupos musicales, la orquesta Filarmónica de Bogotá, cantores y, seguramente, también lo registrará la literatura, el teatro y las artes plásticas.

El arte y la violencia son expresiones sociales diferentes, mientras la primera es creativa de vida, la segunda es la personificación de Tánatos. Sin embargo, arte y violencia parecen destinadas a caminar juntas, guiando a la humanidad.

Pintores famosos dejaron evidencia artística de la violencia: “Los fusilamientos del 3 de mayo” (1814), de Francisco de Goya; “La libertad guiando al pueblo” (1830), de Eugéne Delacroix; y “Guernica” (1937), de Pablo Picasso. Pintores colombianos, también: “Masacre del 9 de abril” (1948) de Débora Arango; “El tranvía incendiado” (1948) de Enrique Grau; “Colombia llora a un estudiante” (1958) de Ignacio Gómez Jaramillo; “El martirio agiganta a los hombres-raíz” (1966) de Pedro Alcántara, entre otros.

Guernica – Pablo Picasso

Nuevos conflictos

El Estado, ¿pierde el norte? Si no pasa de la actual prueba donde demuestre su legitimidad, la suerte de los colombianos sobrevivirá entre la anarquía y la fuerza.

Desde la masacre de 1928 en Ciénaga, cuando el Estado arremetió contra los huelguistas de las bananeras, no se repetía una barbarie oficial de tales magnitudes.

Es la primera vez que por un conflicto social causado con proyectos injustos, se prolonga la barbarie y ninguno de los poderes del Estado se pronuncia o emprende una estrategia salvadora. El Estado descarga su fuerza policiva contra los manifestantes pacíficos.

Durante “el bogotazo” del 9 de abril de 1948, los líderes de ambos partidos se reunieron de emergencia para apagar el fuego cruzado que crecía en la capital. Al recrudecerse la violencia por los sectarismos partidistas, los jefes buscaron la fórmula del Frente Nacional.

Siempre ha habido huelgas que al final han encontrado salidas mediante los acuerdos entre trabajadores y Gobierno, todo conforme a la ley y el derecho internacional.

El martirio – Pedro Alcántara

Gritos de terror

El Estado, ¿pierde el norte? Mediante una reforma tributaria pretendió cargar a los estratos sociales con los desajustes económicos consecuencia de la corrupción, la contención de la pandemia y el despilfarro del erario público. La población civil salió a protestar pacíficamente a las calles y la represión fue la respuesta oficial.

En la mayoría de las ciudades se escuchan gritos de terror: “¡Nos están matando!”, desde Puerto Resistencia. “¡SOS, los helicópteros nos bombardean!”, desde Buga. “¡Ráfagas contra nuestra guardia!”, desde la minga indígena. Y los videos que inundan las redes muestran las motos policiales que invaden barrios y unidades residenciales.

La prensa internacional, los organismos internacionales de derechos humanos, senadores norteamericanos, las Naciones Unidas y el juez Baltazar Garzón, le piden al presidente Iván Duque que cese la fuerza y dialogue con los jóvenes.

Literatura testimonial

El Estado, ¿pierde el norte? Narradores, poetas y novelistas están muy atentos para escribir sus cuentos, poemas épicos y relatos sobre la violencia de abril y mayo de 2021.

Muy pronto ellos emularán a Juan Rulfo con su “Pedro paramo”, que narra la violencia gamonal mexicana. A Daniel Caicedo con su “Viento seco”, novela sobre la violencia colombiana. A Eduardo Caballero Calderón con su “Siervo sin tierra”, a García Márquez con su “Cien años de soledad”, a Fernando Soto Aparicio con su “La rebelión de las ratas”, a Gustavo Álvarez Gardeazabal con su “Cóndores no entierran todos los días”, que narran la violencia producto y consecuencia de momentos de injusticia en la historia colombiana. A Carlos Castro Saavedra, con sus versos que imploran la paz para Colombia. A Pablo Neruda con su “Canto General”, el poema épico de su patria chilena y de América Latina. A Mario Benedetti con su “Inventario”, cuyos versos son cantos de esperanza ante los regímenes de terror.

Fusilamiento – Francisco de Goya

Derechos fundamentales

El Estado, ¿pierde el norte? Se legislan normas contrarias a los principios del bien común y la seguridad social que deben distinguir a los estados de derecho.

La acción de la fuerza pública desconoce los derechos fundamentales de las personas consagrados en la Constitución Política y no le importan las normas pactadas para la protección de las personas durante los conflictos armados.

Al arremeter con la fuerza pública contra las marchas de protesta, el Estado coarta la libertad de expresión y el libre desplazamiento de las personas por el territorio nacional. El Estado, acorde a la Convención de Ginebra, tiene la obligación de prevenir y castigar los genocidios.

El Estado debe adoptar disposiciones legislativas y administrativas y otras medidas para impedir las violaciones, investigarlas en forma eficaz, rápida e imparcial y garantizarles a las víctimas su acceso a la justicia.

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