Cali, mayo 25 de 2026. Actualizado: lunes, mayo 25, 2026 22:05
Las utopías son planes ideales y muy atractivos, pero poco probables de materializar o irrealizables cuando se proponen, y lamentablemente el discurso del presidente Gustavo Petro y de sus ministros está lleno de este tipo de ideas, muy útiles en campaña para emocionar y ganar adeptos, pero muy dañinas cuando se llega al gobierno, porque se alimentan expectativas que no se cumplirán y el tiempo se pasa en divagaciones sobre lo que debería ser.
Las intervenciones del Jefe de Estado son ya famosas por hablar de todo y no concretar nada, esta semana, por ejemplo, durante su intervención en el Congreso Nacional de Infraestructura, en Cartagena, el gremio de la ingeniería civil quedó sin saber cuál será la política del gobierno nacional en materia de obras públicas.
El discurso del mandatario divagó sobre el cambio climático, que es importante, sin duda, pero no lo aterrizó a la realidad, habló de una ingeniería que debe adaptarse a los efectos del calentamiento global, pero no dijo cómo ni propuso un plan al respecto.
Es lo mismo que ocurre con el tema de la transición energética, en el que el presidente Gustavo Petro y la ministra de Minas y energía, Irene Vélez, hablan todo el tiempo de reemplazar el petróleo, el gas y el carbón por energías limpias, sin que presenten un plan para reemplazar estos combustibles por otras fuentes de energía, lo que, con toda razón, ha generado gran preocupación ante la posibilidad de que el país sufra una crisis energética.
Un gobierno que está a punto de completar cuatro meses no puede quedarse sólo en el qué, ya es hora de pasar al cómo o, de lo contrario, el resto del periodo se irá sólo en palabras.
Al país hay que ponerlo a soñar, claro, pero de nada sirve vender ideas sin tener clara una manera realista y responsable de alcanzarlas.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: