Cali, julio 24 de 2026. Actualizado: viernes, julio 24, 2026 20:04
Cumplir 490 años representa mucho más que una fecha en el calendario. Para una ciudad como Cali significa la oportunidad de mirar hacia atrás para reconocer el camino recorrido, pero, sobre todo, de preguntarse qué ciudad quiere ser durante las próximas décadas.
En ese propósito, la capital del Valle del Cauca atraviesa un momento especial.
La Administración local recupera espacios históricos, fortalece su infraestructura, impulsa proyectos culturales, construye nuevos hospitales, moderniza colegios y abre nuevas oportunidades para su economía y, además, comienza a consolidar una visión que busca proyectar a Cali hacia el futuro.
Buena parte de esa apuesta tiene un mismo hilo conductor: el programa Invertir para Crecer, una estrategia que articula inversiones en infraestructura, movilidad, salud, educación, seguridad, espacio público y renovación urbana.
Más de 1,46 billones de pesos respaldan obras con el propósito de cerrar brechas históricas y fortalecer las condiciones para el desarrollo económico y social de la ciudad.
Cali comenzó durante 2026 una conversación sobre su futuro que reunió al sector público, la academia, los empresarios y diferentes organizaciones sociales durante el Foro Internacional Cali Mira al Futuro: aprendizajes de Singapur para transformar nuestra ciudad.
Más que replicar un modelo, el ejercicio buscó identificar aprendizajes aplicables a la realidad caleña: la necesidad de construir consensos, fortalecer la planificación de largo plazo, invertir en capital humano, incorporar nuevas tecnologías y consolidar alianzas entre el sector público y privado.

Durante ese escenario, el alcalde Alejandro Eder presentó varios de los proyectos que marcarán la transformación urbana de Cali durante los próximos años: “ Tenemos, entre ellos la recuperación del barrio Obrero, la futura Terminal Central del MIO, la renovación de la Plaza de Cayzedo y la recuperación de la avenida Sexta como un gran bulevar urbano”, enfatizó el alcalde de Cali, Alejandro Eder.
La participación de Cali en la Cumbre Mundial de Ciudades permitió establecer alianzas en sostenibilidad ambiental, gestión del recurso hídrico, renovación urbana y educación, además de abrir espacios para que empresas caleñas puedan acceder a nuevos mercados internacionales.
Si existe un lugar donde esa visión de futuro comienza a hacerse visible es el centro de Cali.
Durante años, distintos sectores coincidieron en señalar que recuperar el centro histórico era una condición indispensable para revitalizar la ciudad.
Hoy, varias iniciativas avanzan simultáneamente con ese propósito.
La visión contempla un centro donde coexistan vivienda, cultura, comercio, espacio público, patrimonio y economías populares bajo criterios de sostenibilidad y planeación de largo plazo.

Ese proceso ya comienza a reflejarse en proyectos concretos. Uno de ellos es la futura Terminal Central del MIO, que se construirá dentro del Plan Parcial El Calvario.
Otro símbolo de ese proceso es la Plaza de Cayzedo. Después de siglos de existencia, este emblemático espacio obtuvo por primera vez un título formal a nombre del Distrito de Santiago de Cali, garantizando seguridad jurídica para futuras inversiones destinadas a su conservación y recuperación.
Su renovación contempla ampliar las zonas peatonales, reducir las barreras vehiculares, incorporar iluminación LED, mobiliario urbano inclusivo, jardineras, nuevos espacios para el comercio organizado, un quiosco cultural, conectividad digital gratuita y sistemas de videovigilancia.
Pocas intervenciones sintetizan mejor la visión que hoy plantea Cali que la transformación del barrio Obrero.
Reconocido durante décadas como la cuna de la salsa caleña, este tradicional sector avanza hacia una renovación integral que busca combinar infraestructura, patrimonio, turismo, cultura, espacio público y desarrollo económico sin desplazar a quienes han construido su historia.

“El proyecto parte de un principio claro: renovar no significa reemplazar. Bajo el modelo de acupuntura urbana, las intervenciones buscan generar cambios profundos mediante actuaciones estratégicas sobre espacios públicos, fachadas, corredores culturales y equipamientos urbanos, manteniendo intacta la identidad del barrio y fortaleciendo la permanencia de sus habitantes tradicionales”, precisa Ángela Villalobos, profesional especializada de la Alcaldía, líder del proyecto del barrio Obrero.
La estrategia +VIDA Obrero incorpora además más de 70 murales, esculturas dedicadas a las grandes figuras de la salsa, recuperación del espacio público, activaciones culturales y procesos permanentes de apropiación comunitaria, entendiendo que la sostenibilidad de cualquier transformación depende, sobre todo, de que la comunidad la haga suya.
Uno de los proyectos más representativos será el museo de salsa a cielo abierto, conformado por doce esculturas monumentales que inmortalizarán a algunos de los artistas que hicieron de Cali la capital mundial de este género musical.
La recuperación de la infraestructura se ha convertido en otro de los pilares de la transformación que vive Cali. Más allá de reparar vías, la apuesta busca mejorar la conectividad entre comunas y corregimientos, reducir tiempos de desplazamiento y crear condiciones que favorezcan la actividad económica y la calidad de vida.
“En lo que se ha adelantado en la avenida Ciudad de Cali, ya vamos de norte a sur en casi 20 minutos menos y el entorno es más agradable” , manifestó Lucila Álvarez, habitante de la comuna 7, en el oriente de la ciudad.
Y, es que la capacidad operativa de la Secretaría de Infraestructura prácticamente se duplicó frente a 2024.
Hoy la ciudad cuenta con más de veinte cuadrillas trabajando simultáneamente en jornadas diurnas y nocturnas, apoyadas por 81 nuevos equipos que conforman la mayor flota de maquinaria amarilla del suroccidente colombiano.

Los resultados comienzan a reflejarse en el territorio. “Más de 360 kilómetros de vías han sido recuperados directamente por la Secretaría de Infraestructura. La recuperación vial hace parte de una estrategia mucho más amplia que también contempla proyectos como el Parque Alameda Avenida Roosevelt, el Puente Chipichape, la Vuelta Occidente y la Avenida Ciudad de Cali, iniciativas que buscan fortalecer la movilidad y preparar la infraestructura para el crecimiento futuro del Distrito”, recalcó Daniel Montoya, secretario de Infraestructura.
La ciudad que proyecta su futuro no solo construye nuevas vías o recupera espacios públicos.
También invierte en las personas. Uno de esos ejemplos es el segundo Cariño Nocturno, abierto en el centro de Cali para atender gratuitamente a niños y niñas entre los seis meses y los cuatro años durante las noches.
El servicio ofrece atención entre las seis de la tarde y las seis de la mañana, permitiendo que madres y padres que trabajan en horarios nocturnos puedan hacerlo con la tranquilidad de que sus hijos permanecen en un entorno protector.
El modelo integra alimentación, acompañamiento psicosocial, actividades de arte y literatura y procesos orientados al desarrollo cognitivo de la primera infancia, convirtiéndose en un apoyo para las familias y en una herramienta para ampliar oportunidades laborales.
En esa misma línea, los comedores comunitarios evolucionan hacia espacios de transformación social.
Además de garantizar seguridad alimentaria, hoy funcionan como escenarios para el aprendizaje y el emprendimiento.
Gracias a la articulación con el SENA y el programa CuidArte, madres cabeza de hogar y mujeres con discapacidad reciben formación en diseño y confección de calzado, fortaleciendo capacidades que les permitan generar ingresos y construir mayor autonomía económica.
La apuesta busca que estos espacios no sólo alimenten, sino que también fortalezcan el tejido social y generen oportunidades reales para miles de familias caleñas.
El fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria también hace parte de la estrategia de ciudad.
Con recursos del programa Invertir para Crecer avanza la construcción del nuevo Hospital de Terrón Colorado, una obra esperada durante más de tres décadas y que beneficiará a más de 30.000 habitantes de la comuna 1 y de la zona rural.
El proyecto contará con cuatro pisos destinados a servicios hospitalarios, urgencias, atención de partos y demás servicios propios de un hospital de nivel 1, acercando la atención médica a una población que históricamente había reclamado esta infraestructura.
También se construye el Hospital Antonio Nariño, que registra avances en su fase estructural y beneficiará a más de 99.000 habitantes de la comuna 16.
La nueva institución contará con 21 consultorios y será la primera entidad pública de Cali especializada en la atención integral de personas con discapacidad y de sus cuidadores mediante el programa CuidArte.

Estas obras hacen parte de una inversión cercana a los 69.000 millones de pesos destinada a fortalecer la red pública hospitalaria de la ciudad y ampliar la cobertura de los servicios de salud.
Detrás de buena parte de las iniciativas que hoy avanzan en Cali existe un mismo propósito: consolidar una visión integral de ciudad.
El programa Invertir para Crecer se ha convertido en la plataforma que articula inversiones en infraestructura, salud, educación, seguridad, movilidad y renovación urbana.
Además de las vías, hospitales y proyectos del centro, el plan contempla la intervención de 49 sedes educativas que beneficiarán a más de 40.000 estudiantes mediante inversiones cercanas a los 27.000 millones de pesos. Estas obras se suman a otras instituciones que ya venían siendo mejoradas desde finales de 2025, fortaleciendo la infraestructura educativa en distintos sectores de la ciudad.
A sus 490 años, la capital del Valle parece haber entendido que el futuro no se construye únicamente con concreto, acero o tecnología.
También se edifica recuperando la confianza de la gente, fortaleciendo la identidad que la distingue y creando oportunidades para que desarrollo, cultura, inclusión.
Fin de los artículos
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