Cali, septiembre 8 de 2026. Actualizado: martes, septiembre 8, 2026 16:15
Añadirle más costos al sistema, en profunda crisis financiera, sería liquidarlo.
Tal vez el proyecto de ley que busca eliminar la formulación de medicamentos genéricos esté movido por una buena intención, pero la iniciativa, que busca que los médicos formulen solo medicinas originales, estén o no en el Plan obligatorio de salud, POS, podría acabar de enterrar al ya moribundo sistema de salud colombiano.
De ser aprobado, este proyecto terminaría haciéndole un gran favor a los laboratorios farmacéuticos y, aunque a simple vista no parezca, un gran daño a los colombianos, pues si se vuelve obligatoria la entrega de medicamentos genuinos, el precio de las fórmulas que hoy se despachan con genéricos podría multiplicarse hasta por diez. Si se tiene en cuenta que el sistema de salud de Colombia tiene profundos problemas financieros, una crisis permanente por falta de recursos, es apenas obvio que el colapso sería casi inmediato si el proyecto en cuestión prospera.
El debate que debe darse de fondo es sobre la calidad de los medicamentos. Es claro, y así lo avalan muchas academias e instituciones médicas, que los genéricos bien producidos surten los mismos efectos que los medicamentos originales. Lo que se debe hacer, entonces, es un control exhaustivo para garantizar que los genéricos que reciban los colombianos sean de calidad.
La entrega de medicamentos genuinos debe autorizarse únicamente en aquellos casos en los que la vida del paciente dependa de su suministro y no haya un genérico que pueda reemplazarlo.
Es preocupante que en este momento en el que se requiere repensar el sistema de salud para lograr un equilibrio entre lo financiero y lo humano, contrario a buscar fórmulas que lo hagan sostenible, surjan este tipo de iniciativas que pueden volerlo más costoso y, por lo tanto, insostenible. El remedio no puede ser peor que la enfermedad.
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