Cali, junio 13 de 2026. Actualizado: viernes, junio 12, 2026 23:56

TEMAS DESTACADOS:

Crónicas de la calle: periodismo con enfoque social

Cambiando mentiras por verdades

Por: Arantxa Cárdenas Perdomo
@arantxacarper

A Sebastián Ospina le bastó media hora en la que su corazón no funcionó, por una sobredosis, para ‘resetear’ su vida y empezar de nuevo. Ahora, presenta a Colombia al mundo, a través de ‘Las Crónicas de la Calle’.

Conocido como Tatán o TatánFue, es un comunicador social que, tras la drogadicción, encontró una nueva forma de ejercer su profesión en redes sociales. Su proyecto, ‘Cambiando mentiras por verdades’, busca que se conozca lo hermoso que albergan zonas del país, más allá de los discursos negativos que hay sobre ellas.

Tatán relató a Utópicos cómo su vida estuvo rodeada de eventualidades, pero que “esto fue intencional, pues si uno está llamado a contar historias, qué mejor insumo que las mismas historias de uno y, sobre todo aquellas que se salgan de lo normal”.

Una niñez llena de aventura

Nacido en 1991, vivió su niñez en el barrio ‘El Jardín’ de Bucaramanga, con días llenos de aventura, que construyeron su camino de relator. “Fue una niñez con mucha libertad. Teníamos la quebrada cerca, un bosque húmedo con bambúes, atrapábamos culebras. Era como vivir en una película dirigida por Steven Spielberg (director de películas como ET o Indiana Jones)”.

En su juventud era como un tornado, característica que le ayudó a formar su chapa de TatánFue; “era tan hiperactivo, que llegaba a ser inaguantable. Y también tan de malas que cogía cosas y las desbarataba. Cuando preguntaban que quién había sido, siempre la respuesta era: Tatán”, relató su padre, Victor Ospina.

En la adolescencia vivió mil aventuras, que poco a poco comenzaron a secarlo. Tras la separación de sus padres, las reglas en la casa se fueron y se convirtió en el alma de la fiesta. Fue un descontrol que comenzó a sus 12 años y terminó a los 25.

Pero, Tatán iniciaba también su camino hacia una marca personal. Desde el 2014 plasmaba sus historias en posts de Facebook y tras tener buen recibimiento, inauguró su blog. Con historias como: “Estábamos con un amigo, montando a caballo, el caballo debía pasar una quebradita diminuta, con un paso era suficiente para llegar al otro lado; sin embargo, el caballo dio una vuelta canela con mi amigo montando. ¡Imagínese!”

La popularidad de Tatán en redes sociales fue creciendo. Con contenido de humor sobre temas como la rumba y el alcohol, se iba abriendo paso con los influencers del momento. “Recuerdo que TatánFue era una locura, me pedían foto, asistía a eventos multitudinarios. Había hecho grabaciones con Riaño, El Mindo, Teamohijo. Era como una bola de nieve. Sin embargo, mi vida era mucho ruido, pero por dentro aturdido y seco”, narró Tatán.

El momento clave

Tras todo el revuelo ocasionado por su fama en redes y su vida en descontrol, llegó un momento en que todo se detuvo, incluyendo su corazón. “Consumí alcohol por 3 días seguidos, comprando casi dos millones de pesos en drogas, sin dormir ni parar, fue una sobredosis, el corazón se me fue por media hora. Fue un encuentro con Dios, viví mi muerte”.

Así fue como tocó fondo; “muchas personas me dicen que cambié por mi voluntad. Y no, sería imposible. Los vicios como las drogas, el cigarrillo y el alcohol son adicciones que no se van rápido, sino que llevan un proceso. Pero para mi fue inmediato, lo que me estaba consumiendo la vida, se fue”.

Decidió retomar su propósito: contar historias que impactan vidas, tanto como han impactado la suya.

Crónicas de la calle

Entendió que había una forma de ejercer su profesión para beneficiar a la sociedad. “La unidad funcional y estructural de las conductas de las personas se da en el discurso. Los discursos definen a las sociedades, las conductas de las personas, la cultura de la gente” explicó Tatán.

Para Jorge Enrique Rojas, periodista de El País, lo que hace el periodismo es “entrar a la oscuridad con una lamparita, para que la gente, a través de distintas plataformas, pueda verla, saber cómo es y tomar una postura frente a ella”. En entrevista con Utópicos, aclaró que “más que una necesidad de hacer periodismo en las redes sociales, es una obligación. Si queremos que las personas conozcan lo que necesitan ver, tenemos que estar donde ellas están y es, principalmente, en las redes sociales”.

Sebastián utilizó su conocimiento sobre los discursos en las redes sociales, para modificar opiniones sesgadas frente a pueblos y territorios colombianos. “Los primeros pasos que comencé a dar desde la cuenta de Instagram fueron basados en que, si los discursos definen a la sociedad y a los pueblos, hay algunos pueblos que tienen discursos de mentira encima suyo. Los pueblos de guerrilleros, de muerte, donde nada prospera”.

Por ejemplo, relató una situación que atravesó en Arauca: “Cuando se desea luchar contra el discurso, no se le da más voz al problema. Lo que uno tiene que hacer es ir a meterse a las tripas del lugar para conocer sus virtudes y cuáles son las cosas con las que la gente más se conecta. Incluso para las personas que viven allá, porque de tanta mentira que les han contado, también se la creyeron”

Respecto al rol del periodista, comentó que “uno de los trabajos principales, antes de comunicar al exterior, es que la gente del interior restaure la imagen que tiene de sí misma. Muchas veces son imágenes resultado de violencia, guerra, todo eso hay que limpiarlo”.

Se propuso cambiar mentiras por verdades en territorios vulnerables del país y también en la esencia de la vida. Con el proyecto audiovisual enfocado en turismo, “la idea es que la gente se sienta amada a través de su trabajo. Queremos cambiarle el enfoque, de ‘cómo cobro desde el oficio a la profesión’ por ‘cómo les sirvo a los demás’, así van a inyectar lo mejor de sí mismos”.

Con este fin, fundó TatánFue, empresa asesora en comunicación y en renovación de discursos, volviendo extraordinario lo común. Su compañera de trabajo, Valentina Silva, asegura que “si ahora está siendo de impacto, sabemos que a futuro podremos impactar más y de forma más directa”.

En definitiva, en la vida hay mucho más que la droga y las redes. El periodismo social en la actualidad busca ser influencia positiva para las nuevas generaciones y esto lo logra con historias que impacten y renueven el pensamiento.

Implementar una mirada del periodismo que lo remonta a su definición benéfica social natural, aportará un nuevo discurso sobre las influencias, la comunicación y el ser país.

Es conocer a Colombia y su cultura a través de las personas del común, con un enfoque social, que exalta la vida colombiana y desmiente los estigmas que nos han enterrado en la memoria a través de discursos sesgados.

“Tatán ya fue, murió, resucitó y está aquí para hablar verdad”: Sebastián.

“La gente no tiene por qué estar viviendo la vida que vive, debería vivir un día a día poderoso”

Tatán ha sido también invitado a dictar charlas sobre esos nuevos discursos de vida en varios territorios del país.

“Aprendí a ser como un libro abierto, así como la canción ‘un alto en el camino’ de Niche. Siempre mi esencia fue mostrarme como soy”.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

pdf diario

Destacado

PUBLICIDAD
Publicidad
Publicidad
Diario Occidente

Una publicación diaria del Nuevo Diario Occidente S.A. Fundado el 19 de noviembre de 1961

© 1961 - 2026. NUEVO DIARIO OCCIDENTE S.A.
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita del titular.

Ver mapa del sitio | Desarrollado por: