Cali, enero 14 de 2026. Actualizado: martes, enero 13, 2026 22:33
En noviembre la economía colombiana creció el 9.6%, es, sin duda, un claro indicador de su recuperación tras los efectos del confinamiento y las restricciones, así como del paro nacional. Aunque aún no se conoce el consolidado de diciembre, la tendencia indica que el porcentaje de crecimiento será todavía mejor, por la gran actividad que tuvieron todos los sectores en este mes.
Cuando se habla de crecimiento económico es común que muchas personas no se interesen, por creer que se trata de datos exclusivos para empresarios y grandes inversionistas, pero desconocen que directa o indirectamente el decrecimiento o el crecimiento de la economía impacta las finanzas de todos y, por lo tanto, la calidad de vida de todos.
En ese sentido, el crecimiento registrado por la economía colombiana en los últimos meses es muy positivo, primero, porque indica que el país tiene más ingresos y, por lo tanto, se pueden financiar los programas destinados a las personas que más lo necesitan y, en general, todo tipo de ayudas, subsidios y alivios, pero también es un dato esperanzador en la lucha contra el desempleo.
Nuestro país se encuentra en medio de una carestía grande y la falta de fuentes de trabajo afecta a muchos colombianos aún, pero qué pasaría si, ¿contrario a continuar en la senda del crecimiento, la economía nacional se fuera a pique por la toma de decisiones políticas erradas? Sencillo: esa carestía se convertiría en hiperinflación, como ocurre en Venezuela, donde no solo se acabó el tejido empresarial que generaba empleo bien remunerado, sino que los salarios se volvieron insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
Hay que cuidar la economía, hay que desconfiar de quienes prometen ríos de leche y miel, pero al mismo tiempo plantean propuestas que acabarían con el aparato productivo. Miremos el espejo de los países vecinos que tomaron decisiones equivocadas.
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