Cali, febrero 12 de 2026. Actualizado: jueves, febrero 12, 2026 17:30
La campaña se acabó el domingo, ahora lo que hay que hacer es capitalizar el resultado para el interés general.
En la coyuntura que vive Colombia luego del plebiscito es necesario no profundizar la polarización, por el contrario, hay que hacer grandes esfuerzos para superarla; para ello es necesario que la dirigencia política, las Farc y, desde luego, la ciudadanía, comprendan que la campaña terminó el domingo, que hay un resultado a partir del cual se debe trabajar y que para que las cosas salgan bien es necesario lograr la unidad del país en torno a un propósito: construir el mejor acuerdo de paz posible.
Hay que dejar el Sí y el No atrás, quienes votaron de una forma o de la otra, e incluso quienes no lo hicieron, quieren lo mismo: un país en paz, solo que tienen diferentes visiones de cómo se debe llegar a ella. Si se coincide en ese anhelo, llegar a él será fácil si se deponen los egos, las rivalidades y se deja atrás la competencia y todos ponen de su parte tratando de encontrar puntos de coincidencia.
En ese sentido, las movilizaciones ciudadanas cobran un especial valor, pues si están enfocadas en promover la unión en torno a la paz, sin más divisiones, se convertirán en un medio poderoso de mostrar unidad al rededor de ese propósito superior, para que las partes (el Gobierno, las Farc y el uribismo) entiendan que los colombianos no están dispuestos a renunciar a la búsqueda de un acuerdo y que ellos están en la obligación de corresponder a ese mandato ciudadano y lograrlo sin dilaciones.
El país no puede seguir enfrascado en discusiones inocuas, como la propuesta de repetir el plebiscito o los debates sobre la forma en la que unos y otros hicieron la campaña, hay que seguir adelante.
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