El Ex presidente César Gaviria declaró hace poco en “Semana” que “era posible que Gustavo Petro no entregue el poder el 7 de agosto del 2027”. Esa es una sensible posibilidad en medio de todo lo que el país ha vivido en casi nueve meses de su gobierno.
El debilitamiento y la inmovilidad de las FF.AA., es un síntoma preocupante, sobre todo cuando la han convertido en algo inoperante en esa etapa tan difícil de orden público que padecemos, esa que Petro y su bancada, en sus épocas de senador le criticaban constantemente a Iván Duque, la de masacres a la orden del día, asesinatos de líderes sociales, inseguridad y violencia cotidianas en todo el país, sin que se sientan reacciones del gobierno central, con un valor agregado como esa actitud de aquellos jueces que liberan maleantes detenidos o apresados con pruebas de responsabilidad delincuencial, amén de aquellos que son liberados gracias al rey que predomina, extrañamente, en nuestra justicia colombiana: el vencimiento de términos.
Igualmente, preocupan las “guardias indígenas” y “campesinas”, que, de alguna manera, se han convertido en algo así como “unidades militares” que actúan peligrosamente, sin que nadie del gobierno central se pronuncie.
La llegada de un señor Roa a la presidencia de Ecopetrol, amigo personal del presidente, con un salario mensual de cien millones de pesos, con la “maravillosa misión” de llevar a cabo la tan cacareada “transición energética” (ya cerró la contratación para exploración de petróleo y carbón, más dañinos que la cocaína, según Petro y doña Irene Vélez), obligando a inversionistas como Exxon, por ejemplo, a irse de Colombia, dejando desempleados y que ya fueron llamados por Brasil, Chile, ambos con gobiernos de izquierda y, Ecuador, lo que no se entiende.
Como para otros países son necesarios esos inversionistas y para la Colombia actual no.
En las mismas andan tratando de tomarse la Federación Nacional de Cafeteros.
Son muchas las difíciles las difíciles situaciones por la que estamos atravesando los colombianos, que nos causan caos e incertidumbre institucional, jurídica, económica, de seguridad ciudadana, etc., etc.
Ojalá nuestro país no llegue a parecerse a Venezuela, a la que piensan comprarle el gas, a la Argentina, a Cuba, a Nicaragua., cuya intención es construir un bloque izquierdista para bloquear a EE.UU y su influencia en el hemisferio sur y no el de propender por el desarrollo y bienestar de los mismos, salvo para quienes hacen parte de la élite del poder.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar





