Plancha sobre la condición humana

Hernando Giraldo Duque

La condición humana recoge desde la existencia misma de los primates y todo el proceso de formación de las características de humanoides del ser, igualmente tiene que ver con el proceso del desarrollo de formación del individuo en su edad de la niñez, adolescencia, y de la vejez, hasta su muerte.

Entendido como conocimiento, la condición humana está ligada a la estructuración de la mente, el proceso del pensamiento, la transformación de las ideas, la energía del cerebro, la expresión oral y las acciones buenas, malas, regulares y pésimas del ser humano.

Honorato de Balzac decía en su libro, precisamente sobre la condición humana, que “el hombre era inadvertido porque una cosa es la apariencia y otra, muy distinta, su verdadera naturaleza real y humana”.

La condición humana nos refleja una serie de estilos que se vivencian a través de los hechos, por ejemplo: en la política los estilos de gobiernos que se ejercitan por sus gobernantes, la monarquía, la república, la aristocracia, la oligarquía y los totalitarismos, son el puro reflejo de esa naturaleza que pinta la condición humana de los seres, por supuesto, que el pensamiento económico es un reflejo de la forma como producen los pueblos, donde está plasmada la parte de la condición humana de sus dirigentes.

La condición humana tiene que ver con la humildad, con la arrogancia, con la corrupción y, desde luego, con la democracia, la iglesia católica y los demás cultos que permeabilizan gran parte del comportamiento democrático y antidemocrático del ser humano.

El mundo no es infinito, todo nace, crece, se reproduce y muere, y tenemos como la condición humana tiene que ver con el tema de la muerte , pero la muerte trasciende y por eso encontramos que hay culturas que nos dicen que después de la muerte hay otra vida espiritual, como nos recordara lúcidamente Dante Aliyery en La divina comedia, que nos pinta el infierno, el paraíso y el cielo; según esta interpretación de la vida y de la muerte, los hombres sufriremos un destino después de la muerte: trágico o tranquilo, de acuerdo a las acciones, al comportamiento que tuvimos cuando estábamos vivos.

Aparece en la religión católica la figura del pecado original, y desde luego, la decisión suprema de un Dios que castigó al hombre con trabajar para ganarse el pan de cada día.

De conformidad con la condición humana, pienso que el trabajo no es un castigo, el trabajo dignifica al hombre, el trabajo es fundamentalmente el que ha ayudado al ser humano a perfeccionar su condición desde lo más interior y espiritual hasta lo más material, que es que el hombre no puede vivir sin producir y sin economía.

Concluyendo, la condición humana está llena de contradicciones, desde la negación del todo hasta admitir que hay procesos que suman en el pensamiento social político, religioso y económico del ser, es decir, es un problema dialéctico.

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