Hugo E. Gamboa Cabrera

“La tiranía de la mentira”

Hugo E. Gamboa Cabrera

Este título es una obra de la escritora bestseller Cristina Martín Jiménez, quién se declara políticamente incorrecta.

Es investigadora y ejemplo de periodistas, especialmente para comunicadores jóvenes.

Me llama la atención el título porque tiene mucho que ver con la forma de gobernar de los izquierdistas, a los que prefiero llamar con su reconocido término de comunistas, porqué eso es lo que siempre han sido.

Eso de izquierdismo o progresismo, es una decisión vergonzante de quienes practican o les gusta esa ideología, posiblemente porque quieren despojarse de personajes aberrantes que en nombre de la misma gobernaron de manera totalitaria y miserable, tales como Mao Tsé Tung, Vladimir Lenin, Iósef Stalin, Fidel Castro, Ho Chi Ming, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Kim II-Sung o su hijo Kim Jong-Un.

Tal como lo afirma la escritora mencionada, “los tiranos no temen las armas, temen las preguntas. Por eso quieren que permanezcamos mudos y ciegos.” O esta otra: “En la tiranía de la mentira, la única revolución es la VERDAD.” Ninguno de los aludidos se esforzó por brindar bienestar y desarrollo a sus conciudadanos; al contrario, se tomaron el poder a la fuerza, salvo Chávez, quién con mentiras inmensas engañó a su país y reformó la Constitución para quedarse indefinidamente; incluso, en su lecho de muerte de dio el “lujo” de designar su reemplazo sin darle a su pueblo ese derecho.

A Venezuela, siendo el país más rico de Suramérica, la pauperizaron totalmente, obligando a la gente a buscar otra forma de vida en otras naciones vecinas y democráticas.

Igual sucedió en Colombia con Gustavo Petro, otro que se hizo elegir con discursos populistas, al estilo Castro o Chávez, prometiendo ríos de leche y miel, trenes elevados y acabar con los ricos porque crean empresa y dan trabajo, tratando de decrecer la economía sin lograrlo totalmente y acabando con el sistema de salud porque “eran empresas de ricos”.

Lo más irónico es que la mayoría de esos gobernantes arriba mencionados, han sido condenados por corrupción unos, otros por crímenes de lesa humanidad y algunos como el de Corea del Norte, un país complemente cerrado y esclavo, a la espera de caer y ser procesado.

Dios nos salvó de cuatro años de caos y desorden, que afortunadamente terminaron el pasado 7 de agosto. Colombia tuvo unas Cortes fuertes y valientes y unas FF.AA., que no se dejaron cooptar pese a muchos intentos.

De lo contrario, estaríamos viviendo otro triste episodio de ese comunismo donde solo mandan y conviven los resentidos y los mediocres. Gracias a Dios.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar