Rosa María Agudelo, Columnista

Encender las luces

Rosa María Agudelo

Esta semana visité el Colegio Católico, donde en octubre realizaremos nuestra feria Eduka.

La rectora me contó una historia que le dio otra dimensión a la tragedia.

Quince estudiantes no han podido comenzar su calendario escolar después del terremoto.

El colegio está en perfecto estado y puede recibirlos. El problema está en sus familias. Perdieron todo y hoy no tienen cómo pagar las mensualidades.

Todos hemos pensado en edificios afectados, viviendas evacuadas y familias obligadas a abandonar sus hogares.

Sin embargo, apenas estamos descubriendo las otras consecuencias de esta tragedia.

Perder una vivienda también significa perder estabilidad, tranquilidad y la capacidad económica para continuar una vida normal.

Para algunos jóvenes también significa dejar de estudiar. Seguramente existen muchas necesidades que todavía no conocemos.

Ahora pienso en estos jóvenes cuando paso de noche cerca de los edificios evacuados.

Cada ventana oscura representa una familia, una historia y muchos sueños postergados.

Digo postergados porque tenemos que ayudar a encender nuevamente esas luces.

No podemos permitir que perderlo todo signifique también perder oportunidades.

Mucho menos la oportunidad de continuar estudiando.

El Colegio Católico está liderando un plan padrinos para que estos quince estudiantes puedan regresar a sus aulas.

Es una forma concreta de ayudar entre las muchas que hoy necesita nuestra ciudad.

La magnitud de la tragedia es inmensa y son miles los damnificados.

Pero somos millones quienes afortunadamente no perdimos nada.

Si cada uno pone un granito de arena, podemos ayudar a muchas familias a comenzar nuevamente.

Podemos apadrinar un estudiante o encontrar nuestra propia manera de ayudar.

Para nosotros puede ser un aporte. Para alguien que comienza de cero puede significarlo todo.

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