Crónicas de un enchuspado

Miguel Yusty

Quien se iba a imaginar que en estos momentos de confusión iba a resucitar la pluma hiriente de Gardeazábal, quien decidió, después de muchas rogativas, darle curso a la crónica literaria inaugurando la “Crónica de un enchuspado”.

Lo cierto es que estas crónicas anunciadas como unas reflexiones que irán hasta el 31 de mayo, son una demostración de cómo un sobreviviente de todas las pandemias políticas, de todas las guerras viejas y nuevas de Tuluá, se está dando el lujo, tal como lo hicieran los cronistas de las Guerras Médicas, de las batallas medievales y de caballería, haciéndonos recordar las hazañas de un “Diablo Cojuelo”, relataría el día a día de estos tiempos de pandemia.

En la crónica de ayer, llamada “Nos llevó el putas”, diagramó un panorama donde la inminencia de un desorden social generalizado va a colocar a los colombianos y sus gobernantes en una sin salida de las garras de los informales que representan el 60% de la economía y que si se organizaran en hordas como langostas, saquearán supermercados grandes y pequeños, tiendas de barrios, liderados por los cobradores de gota a gota y todas las bandas del crimen organizado, que se quedarán sin clientes y sin víctimas por la crisis económica.

La crónica literaria tendrá a 31 de mayo 50 relatos que se convertirán, quizás, a la manera de Gardeazábal, en un nuevo libro que formará parte de uno de los tantos regalos para celebrar sus 75 años, como el escritor más inquietante del país. Ojalá que sus fieles lectores compartan sus designios y los gobernantes le paren bolas al Confinado de la Esperanza.

Comments

Comparte esta noticia...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar