Cali, abril 22 de 2026. Actualizado: martes, abril 21, 2026 21:08
Por: Rosa María Agudelo Ayerbe – directora del Diario Occidente, especialista en inteligencia artificial
Tras leer un estudio del MIT sobre cómo la IA afecta la actividad cerebral, decidí hacer un experimento: escribir tres columnas sobre la incertidumbre, cada una con diferente nivel de participación humana y de IA.
He escrito textos periodísticos por 35 años y hace 2 con fuerte intervención de la IA.
¿Todavía podría hacerlo bien sin esa “ayuda”? ¿Como me potencia?
El experimento: tres versiones de una columna
En torno a… La incertidumbre
Todos los días escuchamos noticias y anuncios que nos inquietan sobre el futuro del país. Vivimos tiempos de incertidumbre global, alimentada desde las mismas esferas de poder.
Soy comunicadora social y siempre me han interesado los fenómenos de masa. En esta era de hiperconectividad, estos fenómenos deben ser monitoreados con rigor y enfoque académico.
Los ciudadanos debemos ser conscientes de cómo operan estos sistemas y del papel de las llamadas cámaras de eco. Son burbujas donde los algoritmos deciden qué leemos o consumimos, según nuestras preferencias y elecciones pasadas.
Así nos aíslan de pensamientos opuestos y dejamos de ver lo que el algoritmo considera que no nos interesa.
Esto puede ser útil para elegir una película o música. Agradezco que Netflix me recomiende series que me podrían gustar, pero también me aleja de otras opciones que tal vez disfrutaría.
Con la ideología, el riesgo es mayor. No podemos permitir que las redes sociales decidan qué consumimos.
Además, debemos ser conscientes de que quienes manejan el discurso público utilizan bodegas digitales para masificar sus mensajes y reforzar las ideas de sus seguidores. Es el adoctrinamiento moderno, a gran escala y a la velocidad de la luz.
Los modelos democráticos están en riesgo. Los nuevos canales de comunicación debilitan el sentido crítico de los ciudadanos y reducen la capacidad de diálogo y el reconocimiento del otro.
Estos espacios digitales se convierten en caldo de cultivo para los discursos de odio y para estrategias que nos mantienen en una incertidumbre constante.
Tomar conciencia de este fenómeno es clave para participar en los debates públicos con distancia crítica y racionalidad.
En torno a… La incertidumbre que nos manipula
La incertidumbre se ha convertido en una herramienta de poder. Todos los días nos despiertan con titulares que nos llenan de miedo. Nos quieren nerviosos. Un país temeroso es un país manejable.
Las redes sociales han perfeccionado el arte de la manipulación. Los algoritmos deciden qué debemos leer y qué debemos ignorar.
Nos encierran en burbujas cómodas que confirman nuestras creencias. Nos aíslan de los pensamientos distintos. Es fácil cuando se trata de películas o música. Es peligroso cuando se trata de ideología.
La incertidumbre también se alimenta desde las bodegas de los discursos políticos. Allí se refuerzan ideas y se repiten mensajes que polarizan.
Se crea un clima de tensión constante. Vivimos en un estado de alarma que debilita nuestra capacidad crítica.
Este ambiente de incertidumbre continua es un veneno para la democracia. Nos impide dialogar con el otro. Nos empuja al odio y a la descalificación. Nos convierte en piezas de un juego que no controlamos.
Debemos aprender a gestionar la incertidumbre con distancia y razón. Desconfiar de los titulares que buscan provocar miedo.
Elegir conscientemente los contenidos que consumimos. Exigir a quienes nos informan un compromiso con la verdad y la claridad.
La democracia necesita ciudadanos activos que piensen y cuestionen. La incertidumbre no puede ser excusa para renunciar a nuestra responsabilidad de informarnos y participar.
La información es poder, pero también puede ser un arma para mantenernos controlados. Reconocerlo es el primer paso para liberarnos.
En torno a…La incertidumbre que nos manipula
La incertidumbre es una herramienta de poder. Nos quieren nerviosos. Un país temeroso es un país manejable.
Soy comunicadora social y siempre me han interesado los fenómenos de masa. En esta era de hiperconectividad, estos fenómenos deben ser monitoreados con rigor y enfoque académico.
Las redes sociales han perfeccionado el arte de la manipulación. Los algoritmos deciden qué leemos y qué ignoramos, encerrándonos en burbujas que confirman nuestras creencias y nos aíslan de pensamientos distintos.
Es cómodo con las películas o la música —agradezco que Netflix me sugiera series que me pueden gustar— pero es peligroso cuando se trata de ideología.
La incertidumbre se alimenta también desde las bodegas de los discursos políticos. Allí se refuerzan ideas y se repiten mensajes que polarizan, generando un clima de tensión constante que debilita nuestra capacidad crítica.
Este ambiente de incertidumbre continua es veneno para la democracia. Nos impide dialogar, nos empuja al odio y a la descalificación, nos convierte en piezas de un juego que no controlamos.
Debemos aprender a gestionar la incertidumbre con distancia crítica y razón. Desconfiar de los mensajes que buscan provocarnos miedo.
Elegir conscientemente qué consumimos y exigir a quienes nos lideran un compromiso con la verdad y la claridad.
La democracia necesita ciudadanos activos que piensen y cuestionen. La incertidumbre no puede ser excusa para renunciar a nuestra responsabilidad de informarnos y participar con distancia crítica y racionalidad.
Hoy tenemos la posibilidad de escuchar directamente a las fuentes. Las redes de los funcionarios son un gran canal de información.
Sin embargo, es importante abrir espacios para escuchar a terceros “independientes” que nos ayuden a evaluar el alcance de lo que se dice. No es bueno escuchar una sola voz.
A partir de este punto es la IA la que actúa.
✅ Criterios de evaluación propuestos:
1️⃣ Coherencia:
Evalúa la lógica interna del texto, progresión de ideas y estructura clara.
2️⃣ Pertinencia:
Verifica que el tema sea relevante, actual y aporte valor al debate público.
3️⃣ Gramática y ortografía:
Evalúa redacción limpia, sin errores de sintaxis ni puntuación.
4️⃣ Claridad y precisión:
Mide si las ideas se expresan con frases sencillas, evitando ambigüedades y lugares comunes.
5️⃣ Fuerza argumentativa:
Evalúa si el texto tiene un punto de vista claro, fundamentado y con opinión explícita, diferenciándose de una simple explicación.
Estos cinco elementos son objetivos, medibles y relevantes para la evaluación de artículos de opinión, asegurando que el texto:
✅ Sea claro y ordenado (Coherencia y claridad).
✅ Sea relevante (Pertinencia).
✅ Sea legible y correcto (Gramática).
✅ Tenga carácter y aporte (Fuerza argumentativa).
🔹 Versión 1
1️⃣ Coherencia (estructura y progresión): 4
2️⃣ Pertinencia (relevancia del tema): 5
3️⃣ Gramática y ortografía: 5
4️⃣ Claridad y precisión: 4
5️⃣ Fuerza argumentativa: 3.5
🔹 Promedio: 4.3
🔹 Versión 2
1️⃣ Coherencia: 4.5
2️⃣ Pertinencia: 5
3️⃣ Gramática y ortografía: 5
4️⃣ Claridad y precisión: 4.8
5️⃣ Fuerza argumentativa: 5
🔹 Promedio: 4.86
🔹 Versión 3
1️⃣ Coherencia: 5
2️⃣ Pertinencia: 5
3️⃣ Gramática y ortografía: 5
4️⃣ Claridad y precisión: 5
5️⃣ Fuerza argumentativa: 5
🔹 Promedio: 5.0

✅ Versión 3 es la mejor (5.0).
✅ Versión 2 (4.86) es también muy fuerte, con excelente fuerza argumentativa y claridad, ideal para post en LinkedIn o redes.
✅ Versión 1 (4.3) es buena, pero más descriptiva y con menor fuerza opinativa. Puede servir como base para un artículo explicativo en formato más largo o una newsletter.
✅ Versión 1: 95% humana: Solo use IA para revisión ortográfica. Hizo correcciones de “dedo”
✅ Versión 2: 50% humana – 50% IA: Le pedí a la IA mediante uso de un prompt que redactara una columna dándole como contexto la versión 1
✅ Versión 3: (Mezcla por IA): le pedí a la IA una mezcla de las dos versiones anteriores.
¿Tú qué opinas? ¿La IA nos ayuda a pensar o nos está volviendo perezosos?
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: