Cali, junio 3 de 2026. Actualizado: miércoles, junio 3, 2026 22:55
Imagina que un contrato se revisa solo, que un asistente envía recordatorios y cierra pasos pendientes sin que nadie lo supervise.
Esa promesa ya se está probando en empresas y en Amazon.
Amazon y su división AWS presentaron su enfoque para crear “agentes” de inteligencia artificial capaces de razonar, planear y ejecutar tareas completas con mínima intervención humana.
La compañía combina modelos base (programas que entienden y generan lenguaje) con servicios como Amazon Nova Act —que entrena capacidades, lógica de orquestación y controles de herramientas como un solo sistema— y con infraestructura propia de chips y servidores. Además, entrenan a los agentes en entornos simulados antes de usarlos en la vida real.
Menos tiempo buscando información
Empresas que usaron asistentes de Amazon reportaron hasta 80% de ahorro en tiempo para recuperar información, según clientes como 3M y Accenture.
Eso significa empleados que dedican menos horas a buscar datos y más a decisiones.
Herramientas como Nova Act permiten crear agentes que pueden revisar acuerdos, señalar cláusulas atípicas, enviar a legal y hacer seguimiento si no hay respuesta.
Empresas como Bandsintown desplegaron agentes para verificar eventos en semanas, sin integraciones profundas.
Amazon fabrica sus propios chips y servidores para IA, lo que reduce el costo de entrenar modelos hasta en 50% según la compañía. Menos gasto permite que más empresas puedan usar agentes a gran escala, no solo los grandes jugadores.
Piense en estos agentes como atletas que entrenan en un gimnasio digital: practican miles de escenarios (hacer clic, rellenar formularios, navegar interfaces) hasta comportarse de forma consistente.
Amazon usa esos “gimnasios” y sus propios chips para entrenar y ejecutar los agentes con la potencia necesaria.
Aunque hay resultados reales —por ejemplo, agentes que procesan 2.000 millones de transacciones diarias con 96% de precisión en Amazon— persisten desafíos de fiabilidad y previsibilidad. Los agentes pueden dar respuestas distintas ante entradas iguales y necesitan pruebas adicionales en entornos desordenados y variados antes de confiarles procesos críticos.
La tendencia va hacia IA que no solo conversa, sino que actúa: agentes que se incorporan como miembros del equipo y ejecutan flujos de trabajo.
El salto práctico depende de lograr consistencia y confianza suficientes para delegar tareas reales.
Esta nota fue escrita con apoyo en herramientas de IA. La fuente fue aprobada por Diario Occidente y el contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción.


Rosa María Agudelo Ayerbe es comunicadora social y periodista, directora de Diario Occidente y líder de DO Tech.
Cuenta con más de 35 años de experiencia en medios de comunicación, transformación digital y estrategias de contenidos.
Actualmente desarrolla proyectos sobre inteligencia artificial aplicada al periodismo, marketing de contenidos y automatización de procesos editoriales y comerciales.
Tiene formación en transformación digital e inteligencia artificial con énfasis en estrategia y dirección de empresas.
Desde Diario Occidente lidera iniciativas orientadas a analizar cómo la IA está transformando la comunicación, los negocios y la vida cotidiana.
Estas notas se apoyan en un agente de investigación basado en inteligencia artificial, diseñado para monitorear semanalmente avances, lanzamientos y debates clave del sector.
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Este proceso forma parte del mecanismo de actualización continua que permite interpretar los desarrollos tecnológicos desde una mirada periodística, crítica y comprensible para audiencias no especializadas.

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