Jhon Jairo Caicedo

Cirugías estéticas de garaje: un riesgo silencioso

Jhon Jairo Caicedo

Más de 15 cierres a centros de cirugía estética se efectuaron durante el año 2025 por parte de la Secretaría de Salud Pública Distrital de Cali.

Según declaraciones del secretario de Salud Distrital, Germán Escobar, cuatro de estos cierres correspondieron a establecimientos que operaban sin cumplir con los criterios de habilitación y autorización exigidos por las autoridades sanitarias para realizar este tipo de procedimientos.

Estas cifras, sumadas a recientes casos como el de Yulixa Toloza en Bogotá, la muerte de Orfa Márquez en Cali en 2025 y el caso de Ada Evelin Ardila en Medellín en 2024 —quien falleció en un apartamento donde improvisaron una sala de quirófano—, vuelven a encender las alarmas sobre cuáles son los lugares y profesionales realmente autorizados para realizar este tipo de procedimientos que abundan y son ofrecidos por inescrupulosos que desconocen la rigurosidad quirúrgica y profesional de estos procedimientos.

Y es que, en la actualidad, pese a la facilidad de acceso a la información, a la hora de elegir una cirugía, la ciudadanía sigue siendo arrastrada por estrategias de marketing engañosas en redes sociales y revistas que ofrecen planes y paquetes a bajo costo en “clínicas de garaje”, desconociendo los riesgos verdaderos que son desconocidos de manera irresponsable y convierten a los usuarios en presa fácil de médicos y otros supuestos profesionales que ha obtenidos su títulos de manera fraudulenta e ilegal.

Y es que pese al alto número de servicios estéticos que cada vez abundan más en Colombia , lo cual nos convirtió en uno de los países preferidos por personas de todo el mundo para realizarse procedimientos estéticos, según la Sociedad Internacional de Cirugía Estética y Plástica (ISAPS), miles de usuarios se realizan cirugías o consultan centros estéticos sin conocer la obligación de utilizar previamente dos herramientas claves: el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS), que contiene la base de datos de clínicas y profesionales habilitados para prestar servicios de salud; y el ReTHUS, que reúne a todos los profesionales autorizados para ejercer su profesión en Colombia.

Ambas herramientas de acceso gratuito a través de la página del Ministerio de Salud fueron diseñadas para que cualquier persona pueda consultar, en menos de cinco minutos, si quien les ofrece un procedimiento estético está registrado oficialmente ante las autoridades de salud para prestar este tipo de servicios.

Los riesgos para la salud que acarrea una cirugía mal realizada pueden ser devastadores e incluso costar la vida.

Solo en Cali que es la segunda ciudad del país que realiza el mayor número de cirugías estéticas murieron 3 mujeres en el 2025 tras supuestas fallas en los lugares donde fueron operadas.

Todos unos mismos casos que pudieron evitarse si de manera responsable se decide en manos de quien poner su vida.

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