Cali, junio 8 de 2026. Actualizado: viernes, junio 5, 2026 22:18
Los alcaldes de Cali, Ucrania y Uganda llamaron este viernes en la COP16 a detener los conflictos armados, argumentando que estos afectan la biodiversidad y los ecosistemas globales.
En el evento “Impacto de las guerras y otras formas de violencia en la biodiversidad: Casos Ucrania, Uganda y Colombia”, realizado en la Universidad Autónoma de Occidente, los líderes enfatizaron la importancia de detener la guerra para preservar la naturaleza.
Durante el foro, moderado por María Victoria Llorente, directora ejecutiva de la Fundación Ideas para la Paz, se advirtió sobre los daños causados por bombardeos, deforestación y economías ilícitas que impactan a la flora y fauna, desplazan comunidades y contaminan recursos como el agua y el suelo.
Alejandro Eder, alcalde de Cali, insistió en la importancia de la paz y la reconciliación nacional como medidas para proteger la biodiversidad y combatir economías ilícitas como el narcotráfico.
“Debemos aprender de otros países como Uganda y Ucrania, donde la guerra afecta la biodiversidad; aquí también somos víctimas del narcotráfico, que lleva más de 40 años acabando con la biodiversidad”, comentó.
El alcalde añadió que Cali, la ciudad más biodiversa del país, debe liderar estos esfuerzos a nivel global.
“Estamos luchando contra la minería ilegal y el narcotráfico, actividades que destruyen nuestros ríos y parques naturales como Los Farallones. Debemos dar ejemplo desde Cali en la defensa de la biodiversidad para contribuir al clima global”, puntualizó Eder.
Dmytro Orlov, alcalde de Enerhodar, Ucrania, explicó cómo la ocupación de Crimea y el conflicto con Rusia desde 2022 han afectado a su país.
“Desde septiembre de 2022, los constantes bombardeos han hecho que personas y especies animales huyan, lo cual afecta nuestros ecosistemas. Además, los explosivos alrededor de la planta nuclear representan un riesgo ambiental crítico”, explicó.
Syenkevych Oleksandr, alcalde de Mykolaiv, Ucrania, describió los problemas derivados del conflicto, como la salinización del agua potable.
“La guerra ha dañado la vida acuática, y en algunos lugares, el agua es salada. Aun así, debemos usarla para nuestras necesidades diarias”, relató.
Por su parte, Regina Musoke, alcaldesa de Nansana en Uganda, indicó que décadas de conflictos internos llevaron a la deforestación y a la pérdida de áreas verdes y zonas húmedas.
Musoke también comentó que una gran parte del presupuesto local se destina a la recuperación ambiental y a programas de educación que promuevan la conservación del clima.
“Este es un llamado a detener las guerras porque están destruyendo el medio ambiente. Necesitamos un futuro sostenible para el planeta”, expresó.
El evento culminó con las palabras de Mario Gandini, director del Instituto de Estudios para la Sostenibilidad de la Universidad Autónoma de Occidente, quien declaró que la paz es la base de la sostenibilidad.
“La guerra es insostenible. Solo desde la paz podemos construir una relación sostenible con la naturaleza”, concluyó.
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