Cali, mayo 27 de 2026. Actualizado: miércoles, mayo 27, 2026 16:28
Cada 28 de mayo se celebra el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, una fecha establecida en 1987 por la Red de Salud de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, con el objetivo de abordar las múltiples causas de enfermedad y muerte que afectan a la población femenina, así como de destacar la importancia de garantizar que todas tengan acceso a una salud plena.
Dado lo anterior, resulta primordial reconocer una de las afecciones más comunes en mujeres y dejar de normalizar su sintomatología, pues afecta significativamente la calidad de vida y el bienestar e impone una carga económica sustancial para quienes la padecen.
La Vejiga Hiperactiva, VH, es un trastorno común e importante del tracto urinario y se caracteriza por la necesidad urgente y frecuente de orinar.
De acuerdo con la doctora Paula Catalina Torres, ginecóloga especialista en piso pélvico, “en Colombia aproximadamente 2 de cada 5 mujeres padecen de esta condición, sin embargo, es subdiagnosticado porque muchas de ellas consideran que es algo “normal”, con lo que deben convivir o muchas veces les da temor o vergüenza asistir al médico”.
Este deseo súbito y fuerte de orinar puede incluir incontinencia de urgencia, es decir, una pérdida involuntaria de orina tras una necesidad urgente de ir al baño.
Estos síntomas pueden alterar significativamente las actividades cotidianas, como el sueño, el trabajo y la vida social.
Ni más de 7 veces al día, ni levantarse en la noche para ir al baño, son Salud Femenina
La ginecóloga Paula Catalina Torres, hace énfasis en la importancia de reconocer este trastorno de salud, por eso invita a tener en cuenta que “los principales síntomas son la urgencia urinaria que es el deseo súbito de orinar que es difícil de postergar, la frecuencia urinaria que es ir más de 7 veces en el día, y la nocturia que es interrumpir el sueño por ir a orinar”.

La normalidad no se mide en años, sino en calidad de vida. Es determinante cuando se presentan los síntomas, pero sobre todo cuando hay limitación de la vida social por miedo a un accidente, es decir, se dejan de realizar actividades cotidianas o de asistir a lugares o eventos porque no se sabe si hay un baño cerca, señala la especialista en ginecología.
Y es que, por ejemplo, la interrupción del sueño por las ganas de ir a orinar puede deteriorar el estado de salud mental, alterar el estado de ánimo, concentración y funciones en general, al no tener un sueño reparador.
Si el sueño no es reparador por culpa de la vejiga, es hora de consultar, recalca.
El doctor Carlos Pietra-Santa Villalobos, director regional de Asuntos Médicos, Calidad y Regulatorios para la Región Sur de Latinoamérica de Aspen, hace hincapié en la importancia de no silenciar síntomas por tabú o desconocimiento, hablar de la Vejiga Hiperactiva y promover una consulta temprana es crucial por tres razones principales:
– Impacto multidimensional: la VH no es solo un tema físico; afecta la salud mental, el sueño, la vida laboral y la confianza social. Muchas mujeres se aíslan por voluntad propia o limitan sus actividades por temor a “accidentes”.
– Desmitificación del envejecimiento: existe la falsa creencia de que la incontinencia o la urgencia urinaria son “normales” después del parto o al envejecer. No lo son, y son tratables.
– Prevención de complicaciones: una consulta temprana permite acceder a cambios en el estilo de vida, fisioterapia de suelo pélvico o medicación antes de que los síntomas se vuelvan severos, evitando intervenciones más invasivas a futuro.
De igual manera, advierte sobre la necesidad de “transformar la percepción de que estas condiciones son “inevitables”. La clave reside en la educación, la normalización del diálogo y la integración de la salud pélvica en la atención médica de rutina”.
Sin duda, la Vejiga Hiperactiva tiene un profundo impacto a nivel emocional y físico, aunque las mujeres lo vivan de manera silenciosa, muchas de ellas a cada lugar que llegan identifican exactamente dónde encontrar un baño, las consecuencias abarcan todos los ámbitos, así lo precisa la doctora Torres:
Físico: no tratar la VH puede llevar a dermatitis en la zona íntima por el uso constante de protectores.
Mental: genera ansiedad constante y una pérdida de la autoestima que puede llevarlas a depresión.
Laboral: afecta la productividad por las interrupciones constantes además de no estar al 100 % no tener sueños reparadores.
Social: se aíslan por vergüenza o miedo al olor.
Dentro de este marco, el tratamiento oportuno de la vejiga hiperactiva en mujeres es vital, más aún hoy en día que existen múltiples herramientas como terapia de piso pélvico, cambios de hábito, medicamentos o neuro modulación para controlar la sintomatología.
Abordar esta condición a tiempo permite recuperar el control, la confianza y el descanso sin depender constantemente de un baño.
Responda con sinceridad. No es un diagnóstico, pero si responde sí a varias de estas preguntas, no es “normal”. Consulte con su especialista.
1. ¿Siente necesidad repentina y fuerte de orinar que a veces no llega al baño a tiempo?
2. ¿Va más de 8 veces al día o se levanta más de 1 vez por la noche para ir al baño?
3. ¿Sabe que su vejiga no está llena del todo, pero siente la urgencia como si lo estuviera?
4. ¿Se le escapa la orina al toser, reír, estornudar, saltar o levantar peso?
5. ¿Ha dejado de hacer ejercicio, viajar, salir con amigas o tener relaciones sexuales por miedo a no encontrar baño a tiempo o a tener escapes?
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