Cali, junio 27 de 2026. Actualizado: sábado, junio 27, 2026 00:07
La inhumanidad con la que se maneja el sistema de salud está retratada en el caso de Cafesalud.
Lo que está ocurriendo con los usuarios de Cafesalud, que están a la deriva por cuenta de la venta de la EPS, es una muestra de la indolencia con la que funciona el sistema de salud colombiano. Si antes los pacientes de esta entidad debían lidiar con los problemas típicos de las EPS, desde que se concretó la transacción ocurrió lo que parecía imposible: cuando se creía que no podía haber un servicio peor, todo empeoró; ahora la desatención para quienes más lo necesitan, como los pacientes con cáncer, es el común denominador.
Ahí es donde está lo cuestionable, pues no se implementó un plan para garantizar la atención a los pacientes durante la transición, especialmente a quienes padecen enfermedades crónicas y no pueden interrumpir sus tratamientos.
Aquí Medimás, la nueva entidad que reemplazará a Cafesalud, nada tiene que ver, pues aún no ha iniciado operaciones; los grandes responsables son la EPS en li-quidación y el Gobierno Nacional, que debieron prever lo que está ocurriendo.
No puede ser que un asunto en el que está en juego la salud de millones de personas se haya manejado sin consideraciones humanas. Los dramas que se encuentran en las concentraciones de usuarios que protestan frente a las instalaciones de Cafesalud, desesperados por la situación que viven sus familiares enfermos, es verdaderamente desesperante y decepcionante.
El Gobierno, que es corresponsable de la crisis de Cafesalud y de todas las EPS, porque por un lado no ejerce los controles necesarios y, por el otro, no les cancela oportunamente sus servicios, debe garantizar que Medimás, que empieza a funcionar el 1 de agosto, representará una transformación profunda para bien de sus afiliados y que no será simplemente un cambio de nombre.
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