Cali, mayo 30 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 29, 2026 21:40
Esta semana, el ministro de Transporte, William Camargo, propuso restringir el uso de vehículos particulares durante las horas pico, con el fin de obligar a los ciudadanos utilizar el transporte público.
La idea, que en su esencia no es mala, es totalmente irresponsable y desconsiderada, por una sencilla razón: en nuestro país ninguna de las grandes ciudades cuenta con un sistema de transporte público eficiente.
Pensar en limitar aún más el uso de los vehículos particulares, que ya están restringidos por el pico y placa, sin brindar una buena alternativa, afectaría considerablemente la calidad de vida de miles, o mejor, millones de ciudadanos (porque sería en todo el país) que perderían demasiado tiempo a bordo de los ineficientes, incómodos y, además, inseguros sistemas de transporte.
En Cali, para no ir muy lejos, un trayecto en el MIO, por los trasbordos, la baja frecuencia y algunas rutas ilógicas, puede tardar tres veces más que en vehículo particular. Esto, sin contar que la cobertura del sistema es incompleta.
En la mayoría de las grandes ciudades europeas se aplica lo que propone el ministro Camargo para Colombia, pero en Europa el transporte público es eficiente y ampliamente accesible, pues se ofrecen múltiples opciones, como metros, tranvías, autobuses y trenes, que conforman redes que están bien desarrolladas y conectan muchas áreas urbanas y rurales. Esto facilita a las personas llegar a sus destinos sin problemas de tráfico.
En ese sentido, el ministro debe concentrarse, primero, en mejorar los sistemas de transporte actuales y diversificar las alternativas públicas para moverse dentro de las ciudades antes de lanzar una propuesta para la que nuestros centros urbanos no están preparados. Las transiciones a las malas no funcionan.
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