Cali, mayo 1 de 2026. Actualizado: jueves, abril 30, 2026 22:11
Quedaron libres dos de los fleteros detenidos con bombos y platillos en Medellín después de una cruzada liderada por el mismo alcalde de la capital de Antioquia.
Son múltiples las causas de la inseguridad en nuestro país pero no cabe la menor duda que una de las principales es la debilidad del sistema judicial. La libertad de los dos ladrones de Medellín, grabados cometiendo el delito, no es la excepción de la norma.
Es la generalidad, es el cumplimiento de la ley. Tenemos un sistema que minimiza el impacto de este tipo de delitos. Lo que contempla nuestra legislación desmotiva la acción de la policía y desestimula la denuncia de los ciudadanos. Con razón las autoridades no reaccionan con prontitud ante este flagelo, más dura el operativo que los responsables detenidos. Para qué toda esa parafernalia y todo ese show mediático después de un hecho como el de Medellín si la realidad es que a los delincuentes no les pasa nada.
Los vídeos de todo tipo de hurto se han convertido en el insumo preferido de redes sociales y noticieros de televisión pero lo cierto es que más allá de alimentar el morbo y subir los índices de audiencia no tienen ningún efecto real. Adicional a lo anterior, según diversos estudios, la impunidad en Colombia supera el 90%.
Estas condiciones son tierra fértil para el fortalecimiento de la industria del crimen. Además, Colombia tiene una visión equivocada de lo que considera delitos menores. La realidad es que detrás de los pequeños hurtos de celulares y de autopartes hay poderosas redes de comercialización que son las que hay que combatir y desmantelar con firmeza.
La inseguridad tiene azotadas a todas las ciudades del país, los colombianos exigimos siempre presencia y actuación de la policía cuando lo que necesitamos es un sistema judicial coherente y efectivo.
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