Cali, noviembre 5 de 2026. Actualizado: jueves, noviembre 5, 2026 12:43
Si los vallecaucanos no votan, se arriesgan a tener un presidente lejano a la región.
Faltan solo seis días para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, jornada en la que se definirá quién será el próximo jefe de Estado o quienes serán los dos candidatos que pasarán a la segunda vuelta.
Ante la cercanía de los comicios, preocupan los antecedentes abstencionistas del Valle del Cauca, pues Colombia atraviesa por un momento coyuntural en el que la participación ciudadana se necesita más que nunca para otorgarle un mandato claro a quien asuma los destinos del país.
Desde 1998 el promedio de abstención del Valle del Cauca durante las elecciones presidenciales es superior al nacional.
En la primera vuelta de 2014 la participación nacional fue del 40.09%, es decir que la abstención llegó al 59.01%, una cifra vergonzosa, pero en el Valle fue peor: votó solo el 36.39% del potencial de sufragantes, una abstención del 63.61%.
¿Por qué en este departamento votan menos personas? ¿Acaso los vallecaucanos no tienen clara la importancia de participar y elegir un buen presidente para Colombia?
En este departamento hay casi 3.5 millones de ciudadanos habilitados para votar, su peso electoral es de casi el 10%, lo que indica que una participación copiosa de los electores vallecaucanos podría darle el triunfo al próximo presidente de la República, algo que le traería grandes beneficios a esta tierra en el próximo cuatrienio.
El saliente presidente, Juan Manuel Santos, que se va con una gran deuda con la mayoría de las regiones, entre ellas el Valle, es mejor calificado en el Atlántico que en el resto del país, en ese departamento el Mandatario obtuvo votaciones arrolladoras en 2010 y 2014, lo cual correspondió con obras e inversiones.
Si el Valle, que tiene tantas necesidades, no asume su importancia electoral en las presidenciales, se arriesga a tener un presidente distante.
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