Cali, julio 11 de 2026. Actualizado: viernes, julio 10, 2026 19:36
Con la llegada del POT al Concejo la corporación tiene una gran responsabilidad en sus manos.
No exageran quienes sostienen que el futuro de Cali depende en gran medida del proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial, POT, que inició trámite en el Concejo Municipal, pues se trata de una iniciativa que define el modelo de la ciudad a través del uso de su suelo, determinando las zonas en las que se puede construir vivienda y las destinadas a actividades productivas, culturales y de esparcimiento durante los próximos doce años.
Un buen POT, que potencialice las fortalezas y oportunidades de una ciudad, que defina claramente sus vocaciones y que estimule la inversión puede tener un positivo impacto transformador, pero, por el contrario, uno que se apruebe sin visión de desarrollo y restrinja demasiado la actividad industrial, comercial y el desarrollo urbano, puede confinar a una urbe al atraso y al caos.
Los concejales tienen en sus manos una gran responsabilidad. Cali tiene una tasa de desocupación del 14.3%, y a través del POT, se podría empujar la generación de empleo, siempre y cuando la nueva norma estimule actividades que creen nuevos puestos de trabajo.
A través del POT también se puede poner fin a la aparición de asentamientos subnormales, permitiendo el desarrollo regulado de las áreas que están en la mira de los ladrones de tierra.
La proliferación de invasiones en Cali en los últimos 14 años se debe en gran medida a que el Plan de Ordenamiento Territorial vigente (aprobado en el año 2000) dejó en el limbo muchas zonas de la ciudad que habrían podido incorporarse al perímetro urbano, situación que fue aprovechada por los invasores profesionales.
Lo importante, entonces, es que los concejales tengan clara la directa relación entre la planeación física de la ciudad y el desarrollo socioeconómico; si se logra ese equilibrio, le harán un gran aporte a la ciudad.
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