Cali, noviembre 5 de 2026. Actualizado: jueves, noviembre 5, 2026 12:43
Por más dificultades que tenga el servicio, no se pueden justificar los ataques al personal del sistema.
En lo corrido de este año se han registrado 80 casos de agresiones contra conductores del Masivo Integrado de Occidente, MIO, un dato preocupante, pues, sin duda, se constituye en un indicador que refleja los niveles de intolerancia que hay en la ciudad, pero también es un síntoma que confirma la alta insatisfacción ciudadana frente al sistema.
¿Pero es el mal servicio del MIO razón para insultar, amenazar o agredir físicamente a quienes laboran en el sistema de transporte? Claro que no. Este tipo de conductas son inaceptables e injustificables desde todo punto de vista y merecen, además de las sanciones legales a las que haya lugar, un fuerte rechazo social, sobre todo de parte de los usuarios del masivo.
Nadie desconoce las incomodidades por las que pasan los usuarios del MIO, sobre todo las largas esperas, pero golpear a un conductor, insultar a una taquillera y dañar un bus o una estación, no resuelve estos problemas.
A partir de este tipo de hechos, Metrocali y la Alcaldía de Cali, que vienen trabajando en la búsqueda de una solución a los problemas del MIO, deben poner el pie en el acelerador de este proceso, pues los casos de usuarios y demás ciudadanos que se desfogan contra el personal, la flota o la infraestructura del sistema confirman que falta sentido de pertenecencia por el MIO, y este desapego por un proyecto tan grande, que debería ser cuidado por todos, es una señal irrefutable de que el problema de servicio es crítico.
A los pacientes usuarios del MIO, además de un poco más de paciencia, hay que pedirles respeto por el personal del sistema, pues habla muy mal de la ciudad que a estas alturas haya personas que crean que un problema tan serio se resuelva con violencia.
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