Cali, marzo 17 de 2026. Actualizado: martes, marzo 17, 2026 21:13
La campaña por el plebiscito debe ser sin amenazas, sin insultos, sin matoneo.
Absurdo, por decir lo menos, resulta que en medio de la polarización entre el Sí y el No se pueda llegar a amenazar a una persona que expresa abiertamente su posición frente al plebiscito, como le ocurrió a Leonard Rentería, el joven de Buenaventura que la semana pasada se manifestó en favor del Sí en un evento de pedagogía por el No encabezado por el expresidente Álvaro Uribe.
Tanto Rentería como Uribe dieron ejemplo de un debate con altura, cada uno expuso sus razones y el otro lo escuchó con respeto. Eso es lo que se debe lograr en este país, no solo en el tema del plebiscito, sino en todos los debates: que las posiciones se defiendan con base en argumentos, manteniento absoluto respeto por quienes no las comparten.
En las tres semanas que faltan para el plebiscito es necesario avanzar hacia un debate sano, porque si se insiste en callar a quien piensa diferente, construir esa paz estable y duradera de la que habla el acuerdo suscrito entre el Gobierno y las Farc será imposible.
No se trata solo de amenazas de muerte como las que recibió Leonard Rentería, sino de todo tipo de agresiones e intimidaciones de las que a diario son víctimas tanto promotores del Sí como promotores del No.
Abuchear, sabotear, ridiculizar, insultar a otro ciudadano porque va por una opción o por la otra, en nada contribuye a un debate sano, por el contrario, hace que los argumentos racionales sean reemplazados por posiciones pasionales que solo sirven para echarle más leña al fuego.
Los líderes del Sí y los líderes del No deben liderar el llamado al respeto por el contrario, pues la paz depende más de eso que del mismo resultado del plebiscito.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: