Cali, mayo 30 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 29, 2026 21:40
La campaña para formar ciudadanos ahorradores de energía no debe ser coyuntural, sino de largo aliento.
No es paranoia, el riesgo de que Colombia entre en racionamiento energético es real. Aunque en los últimos días se han presentado lluvias en el suroccidente del país, el fenómeno del Niño no ha terminado, la sequía continuará y el agua que ha caído es insuficiente para recuperar los embalses de las hidroeléctricas.
Por eso hay que apoyar la cruzada nacional por el ahorro de energía lanzada por el presidente Juan Manuel Santos, porque el daño en la central de Guatapé y el cambio climático pueden llevar al país a una compleja situación si el consumo de electricidad no se modera.
Los efectos para la economía nacional, que no atraviesa por su mejor momento, pueden ser muy graves si el país entra en racionamiento, y, desde luego, la vida cotidiana de las personas también se verá afectada.
La fórmula es muy fácil y práctica: si usted quiere tener energía mañana, debe usarla de manera racional hoy, algo tan sencillo como apagar un bombillo que no se necesita y aprovechar más la luz del día puede hacer la diferencia, pues la sumatoria de pequeños ahorros en todo el país puede contribuir inmensamente a que las existencias de electricidad duren hasta que la sequía pase.
Esta campaña no debe ser coyuntural sino permanente, el país, con el Gobierno Nacional a la cabeza y las empresas de servicios públicos, debe hacer un esfuerzo educativo de largo aliento para convertir a los colombianos en ahorradores permanentes de energía; hay razones económicas y ecológicas de sobra para hacerlo.
Es necesario también generar incentivos para que los grandes consumidores generen su propia energía mediante el uso de tecnologías limpias, como los páneles solares, y así reducir la dependencia hidroeléctrica.
Vamos a ver si en este caso dejamos de ser un país que se mueve solo por las coyunturas.
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