Creo que es loable desde todo punto de vista reducir la jornada laboral en Colombia. La gran pregunta es : ¿Es el momento de hacerlo? Justamente cuando la productividad laboral es la relación entre el trabajo desempeñado y los recursos utilizados; incluido el tiempo. Es una medida de eficiencia en el trabajo.
Porque la productividad en general consiste en la producción de más y mejores bienes y la prestación de calidad de mayores servicios a partir de los mismos o con los mínimos recursos disponibles. La cuestión es: Si es ahora el momento indicado para disminuir las horas de trabajo cuando lo verdaderamente urgente es incrementar los ingresos de la población para coadyuvar a la satisfacción de las necesidades primarias y al mismo tiempo para que contribuya a la reactivación social y económica.
Creo que hoy lo esencial para el sector laboral del país es propiciar condiciones sociales de estabilidad prestacional y económica, comenzando no sólo por mejorar las condiciones del trabajo, que por supuesto debe ser digno y de calidad, sino también ofreciendo las garantías de la seguridad social con salarios dignos.
Precisamente en la actualidad se discute el aumento del salario mínimo y algunos gremios han planteado un incremento del 2%, teniendo en la cuenta el índice inflacionario del 1,49 % y la productividad negativa de este año; mientras que los representantes de los trabajadores piden un aumento del 14 % para compensar la pérdida de capacidad adquisitiva acumulada a la fecha.
Yo pienso, al igual que algunos economistas, que si se amplía la demanda interna, crece la economía. Quiere ello significar que si se pagan buenos salarios, se halonará el consumo impulsando la dinámica económica y estimulando la producción. Debe entonces analizarse muy bien si bajando la jornada laboral de 48 a 40 horas se puede mejorar la competitividad, porque de lo que se trata es de tomar una medida no solamente conveniente para los trabajadores sino que en el largo plazo favorezca la economía nacional y la empleabilidad. Parece que el propio señor Presidente Duque se ha mostrado escéptico al respecto y no tiene unidad de criterio en esta materia con su propio partido.
Lo que sí se requiere en forma inmediata es buscar consensos entre los sectores de la producción y los trabajadores en torno a un incremento justo de los salarios y en general de los ingresos de los colombianos, porque gran parte sustentan sus ingresos de la economía informal, lo que conllevaría a estimular el consumo, ampliar la demanda interna y a la generación del empleo productivo.
Lo que sí me parece inoportuno es que el Gobierno Nacional siga anunciando una reforma tributaria, la que genera incertidumbre al contribuyente; lo que significa más impuestos para los empresarios y para todos los colombianos en momentos en que no hemos podido recuperar las actividades productivas, ni mucho menos el empleo formal. Mejores salarios dependen de condiciones favorables para la estructura empresarial y económica del país y de medidas justas e inteligentes en materia tributaria del Gobierno Nacional que sirvan de palanca para promover el desarrollo social y económico.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar




