Alberto Ramos Garbiras

Los Chalecos Amarillos

Alberto Ramos Garbiras

El surgimiento de los Chalecos Amarillos en Francia denota una crisis de representación de los partidos políticos y de legitimidad del actual gobierno que llegó por un golpe de suerte dentro del enfrentamiento con la señora Le Pen, el electorado favoreció a Macron para evitar el triunfo de la ultraderecha. La agenda del nuevo presidente resultó demasiado neoliberal y las cargas fiscales detonaron la reacción ciudadana.

En esa campaña política también resultó derrotado el socialismo que encarnaba el candidato de Hollande, y perdió la formación política de Jean Luc Melenchon.

Con las protestas contra Macron quedó evidenciado que el centro político no opera cuando se trata de resolver graves problemas, al contrario, los políticos de centro ante las crisis se comportan como si fueran de derecha, y en el fondo lo son.

Francia ha vivido desde noviembre 17 de 2018 una crisis orgánica que denota la disfuncionalidad de las instituciones de la V República y la necesaria construcción de la VI República porque ya no es soportable la acumulación de contradicciones y de fracturas sociales.

Seguramente surgirá un liderazgo populista al final de las marchas y reacciones populares de esta coyuntura porque la ausencia de dirección de una corriente de ira contra el gobierno necesita interlocutores, pero no se han perfilado aun empezando el año 2019: los chalecos amarillos no quieren ser conducidos por líderes de los partidos políticos establecidos, ni por las cabezas visibles del sindicalismo.

Ellos en los dos primeros meses de acciones callejeras han demostrado que no impulsan una revuelta ideológica sino una revuelta material: reclaman por un mejorestar físico, sin cargas tributarias excesivas, como lo afirman, para poder llegar al final de mes, sobrevivir sin muchas afugias.

Esta época se caracteriza por la reacción de sectores sociales decididos a rechazar el trato de ciudadanos de tercera categoría que les ha dado la burguesía que rodea a Macron.

Un desprecio de las élites al pueblo francés.

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