Alberto Ramos Garbiras

La tragicomedia de los independientes

Alberto Ramos Garbiras

Cómo puede entenderse la posición de partido independiente, dentro de las reglas del estatuto de la oposición (Ley 1909 del año 2018); al no ser partido de gobierno o de coalición, y no ser oposición para ejercer control político.

Podría entenderse que el independiente queda a la espera de definirse más adelante para no estar en el limbo de ser o no ser; o se puede entender que entra en el campo del centrismo político; o en el ámbito del oportunismo en espera de guiños con   cuotas ministeriales y administrativas.

El partido Liberal comunicó que se declara independiente, Cambio Radical, hizo lo mismo y el partido de la U se dividió en dos sectores, uno de coalición con el gobierno y el otro como independiente.

Los tres partidos para la segunda vuelta adhirieron al candidato Iván Duque, del Centro Democrático, fueron Santistas durante 8 años y al hundirse las candidaturas de Vargas Lleras y de Humberto De La Calle, abandonaron de inmediato el ideario santista; pero con el despegue del nuevo gobierno no fueron vinculados a la administración y deciden el camino de la independencia: quedaron desnudos ante el país entero.

La división en el partido de la U es más grave, vivirán una tragicomedia; unos reclaman sibilinamente cuotas para ser parte del gobierno y los otros se embarcan en la ambivalencia: ser independientes y ver deshacerse el partido.

La oposición seria tiene la función de controlar, denunciar, criticar, cuestionar y evidenciar los errores del Gobierno; pero debe ser racional, ponderada, lógica, para precisamente corregir; de esta forma le sirve a la Democracia porque endereza o evita el mal gobierno.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar