En el rifirrafe del Alcalde de Cali, los gremios y algunas constructoras con la FAC, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, tomó rumbo por fuera de la legalidad, creyendo que así se cambiaba la decisión que afecta a unas constructoras para edificar multifamiliares en altura en el área de influencia de la Base Aérea Marco Fidel Suárez. La presencia del Presidente de la República el fin de semana pasado en Cali fue antecedida por diferentes expresiones del señor Armitage, diciendo que él iba a gestionar con el Gobierno.
“Definitivamente, con el ministro Defensa no nos entendimos y él no quiso entender a Cali, no quiero pelear con el ministro, pero sí quiero que tenga muy claro que a Cali hay que respetarla, señor ministro”, manifestó el mandatario de los caleños.
Las restricciones propias de una operación aérea que se necesita como fuerza de combate de la FAC y el Estado en su responsabilidad de garantizar el orden público, tiene relevancia constitucional por encima de la función del Municipio, a través del Concejo, de otorgar el uso del suelo.
Entender que el Estado tiene sus funciones y sus derechos, por ello la acción popular fue fallada en las 2 instancias a su favor, respetando la relevancia constitucional de la Nación. Recordando la frase de Benito Juárez, “El respeto al derecho ajeno es la paz”, hay que ponerla en práctica.
Ojalá entiendan el problema de la guerra subversiva y delincuencial que llegó del Cauca a las calles de Jamundí.
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