Cali, junio 21 de 2026. Actualizado: domingo, junio 21, 2026 21:32
Con el preconteo de la segunda vuelta presidencial prácticamente consolidado, Colombia entra ahora en la fase de escrutinios, el proceso mediante el cual jueces de la República y comisiones escrutadoras revisan oficialmente las actas electorales para certificar los resultados definitivos de la elección.
Según los resultados divulgados por la Registraduría Nacional del Estado Civil, Abelardo de la Espriella obtuvo 12.959.515 votos, equivalentes al 49,66%, mientras que Iván Cepeda alcanzó 12.708.695 sufragios, correspondientes al 48,70%.
La diferencia entre ambos candidatos es de 250.820 votos.
De acuerdo con la explicación entregada por el registrador nacional, Hernán Penagos, una vez concluido el preconteo comienza el escrutinio, que es el procedimiento legal mediante el cual las autoridades electorales verifican los formularios diligenciados por los jurados de votación y consolidan los resultados oficiales.
El preconteo tiene carácter informativo, mientras que el escrutinio tiene validez jurídica.
La revisión se concentra principalmente en corregir inconsistencias de digitación, errores aritméticos o diferencias derivadas del diligenciamiento manual de las actas.
Por esa razón, las variaciones que suelen aparecer entre una etapa y otra son reducidas.
Penagos ha reiterado que el escrutinio no consiste en volver a contar todos los votos, sino en verificar y consolidar jurídicamente la información contenida en los formularios electorales, resolver reclamaciones y corregir posibles errores humanos detectados en el proceso de transmisión y consolidación de los datos.
El antecedente más reciente es la primera vuelta presidencial del 31 de mayo.
La Registraduría informó que el escrutinio alcanzó una coincidencia del 99,94% frente al preconteo y que las diferencias encontradas correspondieron apenas al 0,06 % de los registros revisados.
Además, el organismo electoral reportó que el escrutinio avanzó hasta el 99,98% sin novedades relevantes y ratificó los resultados generales conocidos la misma noche electoral.
Ese comportamiento es consistente con lo ocurrido históricamente en las elecciones presidenciales colombianas, donde los escrutinios suelen introducir ajustes marginales derivados de errores humanos en el diligenciamiento o la transmisión de datos, pero sin modificar el ganador de la contienda.
Los antecedentes de las elecciones presidenciales también muestran que las diferencias entre preconteo y escrutinio suelen ser marginales y, en algunos casos, inexistentes.
En la segunda vuelta de 2022, en la que resultó elegido Gustavo Petro, los resultados finales coincidieron con los reportados inicialmente por el preconteo, sin que se registraran variaciones significativas en la diferencia entre los dos candidatos.
De manera similar, en la segunda vuelta de 2014 entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga, el resultado final ratificó plenamente la tendencia mostrada por el preconteo y la ventaja entre los candidatos se mantuvo prácticamente intacta.
En ambos casos, el escrutinio confirmó lo que los colombianos ya conocían desde la noche electoral.
La evidencia histórica demuestra que el escrutinio en Colombia es fundamentalmente un mecanismo de verificación y consolidación jurídica de los resultados, no una instancia que modifique sustancialmente la voluntad expresada en las urnas.
Las diferencias que suelen aparecer corresponden a correcciones de transcripción, digitación o diligenciamiento de formularios por parte de los jurados de votación.
Bajo ese contexto, la ventaja de 250.820 votos obtenida por Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda aparece ampliamente superior a las variaciones históricas observadas durante los escrutinios presidenciales.
La experiencia de la primera vuelta mostró que las diferencias entre preconteo y escrutinio fueron apenas del 0,06 %, mientras que en las segundas vueltas presidenciales recientes los resultados finales han ratificado de manera consistente las tendencias conocidas desde la noche de las elecciones.
Por ello, aunque los escrutinios son indispensables para otorgar validez legal a la elección y atender reclamaciones o solicitudes de revisión, los antecedentes electorales indican que los cambios suelen ser marginales y asociados principalmente a errores de transcripción, sumatorias o diligenciamiento de formularios, más que a modificaciones sustanciales del resultado.
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