Cali, junio 21 de 2026. Actualizado: domingo, junio 21, 2026 18:38
Abelardo de la Espriella fue elegido este domingo como nuevo presidente de los colombianos al imponerse en la segunda vuelta presidencial celebrada en todo el país.
Con el 99,84% de las mesas informadas, De la Espriella alcanzó 12.941.992 votos, equivalentes al 49,65% de la votación, mientras que su contendor, Iván Cepeda Castro, obtuvo 12.694.863 sufragios, correspondientes al 48,70%.
La diferencia entre ambos candidatos fue de 247.129 votos.
Aunque se trató de una contienda definida por un margen estrecho, el resultado refleja una victoria clara y plenamente válida dentro de las reglas democráticas y del sistema electoral colombiano.
La elección de De la Espriella marca un hecho sin antecedentes en la política colombiana reciente.
El abogado y empresario se convirtió en el primer outsider en llegar a la Presidencia de la República sin haber ocupado cargos de elección popular y sin haber desarrollado una carrera dentro de los partidos tradicionales.
Su llegada a la Casa de Nariño rompe con una larga tradición en la que los presidentes del país habían construido previamente trayectorias como congresistas, alcaldes, gobernadores, ministros o dirigentes partidistas.
En contraste, De la Espriella llegó a la contienda presidencial desde el ejercicio profesional y empresarial.
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, pero criado en gran parte en Montería, Abelardo Gabriel de la Espriella Otero tiene 47 años y proviene de una familia vinculada al ámbito jurídico.
Es hijo del exmagistrado Abelardo Juris De la Espriella y de María Eugenia Otero Aldana.
Realizó sus estudios escolares en el colegio La Salle de Montería. Posteriormente cursó Derecho en la Universidad Sergio Arboleda, donde también obtuvo una maestría.
Complementó su formación con especializaciones en Ciencias Penales y Criminológicas en la Universidad Externado de Colombia y en Derecho Administrativo en la Universidad del Rosario.
Su preparación académica también incluye una licenciatura y una maestría en Derecho de la Universidad de Nebrija, en España.
Además, recibió reconocimientos académicos como doctor honoris causa en Derecho otorgados por distintas instituciones.
Antes de incursionar en la actividad política, De la Espriella construyó una reconocida trayectoria como abogado penalista y litigante.
En 2002 fundó la firma De la Espriella Lawyers, dedicada a la prestación de servicios jurídicos y con presencia en Colombia y Estados Unidos.
Durante más de dos décadas participó en miles de procesos judiciales y representó a víctimas y figuras públicas en distintos casos de relevancia nacional.
Paralelamente impulsó iniciativas académicas, entre ellas un programa de becas para estudiantes de Derecho en la Universidad Sergio Arboleda.
Su historia personal también ha estado ligada al emprendimiento. Según ha relatado, inició actividades comerciales desde muy joven, primero con una tienda de barrio cuando tenía 11 años y posteriormente con un almacén de ropa a los 16 años.
En el plano familiar, está casado desde 2008 con Ana Lucía Pineda y es padre de cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca.
En los últimos años también ha hablado públicamente de un proceso de conversión religiosa que, según ha explicado, transformó aspectos importantes de su vida personal.
La campaña de Abelardo de la Espriella estuvo centrada principalmente en temas de seguridad y orden público.
Entre sus principales propuestas se encuentran el fortalecimiento de la Fuerza Pública, la ofensiva contra las organizaciones criminales, el combate frontal a las guerrillas, bandas delincuenciales y estructuras del narcotráfico, así como el endurecimiento de las penas para determinados delitos.
Dentro de sus planteamientos más destacados también figura la construcción de megacárceles para recluir a delincuentes de alta peligrosidad, una propuesta que ocupó un lugar central en su discurso durante la campaña presidencial.
La victoria de Abelardo de la Espriella pone fin a una campaña presidencial marcada por una fuerte polarización política e ideológica. A partir del próximo 7 de agosto asumirá la Presidencia de la República para el período 2026-2030.
Su principal desafío será convertir en políticas públicas las propuestas que respaldaron millones de colombianos en las urnas y, al mismo tiempo, tender puentes con los sectores que apoyaron otras opciones políticas.
Con su elección, Colombia inicia una nueva etapa política encabezada por una figura que llega a la Presidencia sin experiencia electoral previa y que logró abrirse camino hasta el máximo cargo del Estado por fuera de las estructuras tradicionales del poder político.
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