Cali, junio 26 de 2026. Actualizado: viernes, junio 26, 2026 16:08
Según la Secretaría de Movilidad de Cali, la velocidad nos está matando, pues durante este año la velocidad ha aumentado en promedio 4 kilómetros por hora (km/h) en las horas de la madrugada, principalmente, y en las horas valle en un promedio de 2 km/h. Esto ha incrementado severamente los siniestros que están ocurriendo en la ciudad.
Hablamos con William Vallejo Caicedo, titular de dicha dependencia, para conocer el balance plan de gestión de la velocidad que se adelanta en la capital vallecaucana.
Con la campaña ‘Bájale a la Velocidad’ adelantada en las últimas semanas para reducir la velocidad, ¿cómo nos está yendo?
La siniestralidad vial es un problema de salud pública que en promedio cada 28 horas le cuesta la vida a una persona en Cali. El año pasado fallecieron 309 personas en incidentes de tránsito y este año la cifra está en 259 víctimas, 50 casos menos, todavía estamos bastante lejos de ese indicador, pero por lo menos logramos modificar la tendencia porque de no haber implementado estrategias, muy probablemente estaríamos muy por encima de los números del año pasado, por eso estamos tomando decisiones en torno al tema.
Con el grupo de Educación y Cultura de la Secretaría de Movilidad de Cali estaremos haciendo jornadas de sensibilización, en el marco de la campaña, durante todo el mes de diciembre, iniciamos con dos de los corredores que el estudio técnico de implementación de este plan de gestión de la velocidad determinó con mayor riesgo y severidad de ocurrencia de siniestros, donde la velocidad puede ser una causa de mortalidad, razón por la que la reducción de los límites establecidos es una de las medidas más efectivas para salvar vidas, pasando de 60 km/h a 50 km/h.
¿Cuáles son los corredores viales donde se están presentando alta accidentalidad por velocidad?
Lo que nos determina el estudio que hicimos en conjunto con World Resources Institute (WRI), organización aliada de la iniciativa Bloomberg en este convenio internacional que tenemos, son principalmente los corredores arteriales como: la Autopista Suroriental, la Simón Bolívar y la calle 70, las cuales presentan un nivel alto de siniestralidad y de mortalidad en la ciudad. Son básicamente infraestructuras donde la geometría y las características del diseño permiten transitar a una velocidad considerable.
¿Hay alguna otra estrategia que complemente esta campaña?
Todo hace parte de un programa de uno de los cuatro proyectos movilizadores de la Secretaría que se llama ‘Cali es cuestión de vida’, esa es nuestra estrategia de seguridad vial, la cual está desarrollada de manera holística con tres componentes principales: un componente técnico o de ingeniería, en el cual a través de los datos, la evidencia científica, el análisis de lo que ha venido ocurriendo en la ciudad en los últimos años se toman determinaciones respecto a acciones que se consideran influyen en el crecimiento de los indicadores de mortalidad. De ahí, por ejemplo, sale la determinación de implementar un plan de gestión de la velocidad, incluyendo una reducción de la velocidad máxima permitida en el interior de la ciudad.
Adicional a eso, tenemos un componente que es de educación y cultura el cual venimos desarrollando de manera más pronunciada desde noviembre cuando lanzamos la campaña ‘Bájale a la velocidad’, orientada principalmente a los motociclistas, que es el actor vial que en este momento se ve más impactado por la mortalidad en Cali. Este año tenemos casi 20 casos más de motociclistas muertos que el año pasado y eso se debe principalmente al exceso de velocidad con el que conducen, a las maniobras peligrosas y a no acatar las señales de tránsito.
Esa estrategia comunicacional hace parte de un paquete de proyectos que se implementan a través de la cooperación internacional que tenemos con Bloomberg Philanthropies y su programa de mejora a la seguridad vial a nivel mundial.
Y por último, está la parte de regulación y control a través de los agentes de tránsito, por ejemplo, todos los operativos de sensibilización del tema de velocidad para dar a conocer a la gente las razones por las cuales se toma este tipo de determinaciones en la ciudad y el peligro que está involucrado en el momento en el que opera un vehículo motorizado y el por qué lo debemos hacer con total responsabilidad, acatando las normas de tránsito y las determinaciones que para tal fin se dispongan desde los gobiernos nacional y local.
¿Cómo ha sido la participación de la gente en la construcción de decreto que modifica la velocidad máxima? y ¿cuándo será firma por el Alcalde?
Se han presentado observaciones por parte de la ciudadanía, ese decreto se presentó desde el mismo día que se hizo el anuncio, el pasado miércoles completó 15 días, y pasaría ya al cierre de esas observaciones, a todo el análisis y la revisión de las mismas, y de requerirse o determinarse que alguna de ellas se pueda incluir o pueda modificar alguno de los contenidos del decreto, pues se harían los ajustes necesarios para que el Alcalde firme a la mayor brevedad posible.
Finalmente ¿Qué va a pasar con el pico y placa en la última semana del año y a comienzos del 2021? ¿Se levanta o sigue con los mismos horarios y la misma rotación?
El decreto que está vigente expira el 31 de diciembre. Por lo general los primeros días de enero no se implementa ningún tipo de restricción de pico y placa en la ciudad. Con la Subsecretaria de Movilidad Sostenible y Seguridad Vial, María del Mar Solanilla, estuvimos hablando del estudio técnico que ya fue presentado para revisarlo y posteriormente empezar a escribir el acto administrativo. El decreto de lo que sería la próxima vigencia del pico y placa de la ciudad, muy probablemente, saldrá a partir de mediados de enero del 2021, pero no sabría decir con exactitud en qué fecha sería.
Elementos viales
Ante la polémica generada la semana pasada por la instalación de materas como elementos complementarios del diseño urbanístico que se ubican en zona de amortiguación, tales como la nueva ciclorruta de la calle octava, el secretario de movilidad de Cali, William Vallejo, aclaró que “el proyecto llamado ‘Vivo mi Calle’, hace una redistribución de la sección transversal de la calle para dar espacio seguro y protegido a ciclistas, organizando el estacionamiento a lado y lado del corredor y reduciendo las velocidades operativas que oscilaban entre los 50 y 60 kilómetros por hora (km/h), a pesar que el límite de velocidad para esta vía es de 30 km/h”.
El funcionario afirmó que a pesar de que se realizó un proceso de divulgación y sensibilización desde el mes de septiembre hasta diciembre, en el cual se realizaron 18 actividades con distintos actores e interesados de manera presencial y virtual, la Secretaría de Movilidad ha tomado la decisión de retirar estos elementos y postergar su implementación, en aras de presentarle una mayor información a la ciudadanía y con el ánimo de profundizar en la socialización.
Sobre los recursos invertidos para la dotación de dichos elementos, Vallejo aseguró que son alrededor de $203 millones donados por la Fundación Despacio, en el marco del programa “Ciudades Saludables”.
Pie de foto: El cambio de señalización, de 60 km/h a 50 km/h, inició en la Autopista Suroriental, una de
las más críticas en materia de siniestralidad.
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