Cali, marzo 14 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 13, 2026 23:41
El oleoducto Caño Limón-Coveñas completa hoy 14 días fuera de operaciones por cuenta de un atentado guerrillero. En lo corrido de este año la infraestructura petrolera ha sufrido veinte ataques, perpetrados por las Farc y por el ELN, que han pasado en su mayoría inadvertidos para la opinión pública. El 2013 pasó a la historia como el año con más hechos de este tipo, con 259 voladuras que ocasionaron grandes pérdidas a la economía colombiana y daños incuantificables al medio ambiente.
Paradójicamente, los hechos terroristas contra las tuberías a través de las cuales se transporta el mineral han aumentado durante los diálogos de paz de La Habana. Acaso ¿se ha fortalecido la guerrilla? ¿O el Gobierno Nacional, contrario a lo que dice públicamente, ha bajado la guardia?
Una situación como la actual, que inició desde el año pasado, no se vivía desde 2002, cuando los ataques contra los oleoductos eran noticia permanente y fueron disminuyendo hasta el año 2010, cuando hubo sólo 31; el retroceso en materia de seguridad en este punto es innegable.
Por día, por cuenta de los ataques a los oleoductos, Colombia deja de vender 35 mil barriles de petróleo, y por cuenta del más reciente ataque guerrillero, que obligó a parar la operación, Occidental Colombia canceló los contratos de 500 trabajadores.
¿Qué se le puede pedir a las Farc y al ELN? Ambas organizaciones están operando como lo que son, grupos terroristas. A quien los colombianos deben exigirle es al Gobierno, que tiene la obligación de proteger la infraestructura.
En ese sentido, el Gobierno Nacional sólo tiene dos caminos: acelerar el proceso de paz o acabarlo y enfrentar el problema desde lo militar, pero el país no puede seguir padeciendo los abusos de la guerrilla y guardando silencio para no afectar las negociaciones de La Habana.
Si el Gobierno no le exige a las Farc, los colombianos deben exigirle al Gobierno.
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