Cali, junio 1 de 2026. Actualizado: lunes, junio 1, 2026 21:11
El golpe de calor en perros se convierte en una de las principales preocupaciones para los propietarios de mascotas durante las temporadas de altas temperaturas.
Esta condición ocurre cuando el animal no logra regular adecuadamente su temperatura corporal, una situación que puede poner en riesgo su salud y que requiere una respuesta rápida por parte de quienes lo acompañan.
Reconocer los síntomas es uno de los aspectos más importantes para actuar oportunamente. Entre las señales que pueden indicar un golpe de calor se encuentran el jadeo excesivo y acelerado, la salivación abundante, las encías muy rojas o azuladas, la debilidad, el cansancio extremo, los vómitos, la diarrea, la desorientación, los temblores e incluso la pérdida de conocimiento.
Además, la temperatura corporal puede superar los 40 grados centígrados.
La prevención también ocupa un papel fundamental. Mantener agua limpia y fresca disponible en todo momento, evitar los paseos durante las horas de mayor intensidad solar y garantizar espacios ventilados son algunas de las medidas recomendadas.
De igual forma, se aconseja buscar recorridos con sombra durante las caminatas y evitar dejar a los perros dentro de vehículos estacionados.
Asimismo, algunos animales pueden presentar una mayor vulnerabilidad frente a las altas temperaturas.
Entre ellos se encuentran los cachorros, los perros de edad avanzada, las razas braquicéfalas y aquellos que padecen enfermedades cardíacas.
Por esta razón, el monitoreo constante resulta clave durante los días más calurosos.
Cuando existe sospecha de un golpe de calor en perros, la recomendación es trasladar inmediatamente al animal a un lugar fresco, ventilado y con sombra.
Esta primera medida busca reducir la exposición al calor y favorecer la recuperación de la temperatura corporal.
Posteriormente, se puede ofrecer agua fresca en pequeñas cantidades, sin forzar la ingesta. También se recomienda humedecer el cuerpo con agua fresca, evitando el uso de agua helada. El objetivo es disminuir la temperatura de manera gradual.
Otra medida consiste en colocar paños húmedos sobre zonas como el abdomen, las axilas y las ingles. Estas áreas contribuyen a disipar el calor de forma más eficiente.
Incluso si el perro parece mejorar, se aconseja buscar atención veterinaria lo antes posible.
Además de las acciones de emergencia, existen formas de ayudar a los perros a mantenerse frescos durante los días de calor.
Los especialistas recomiendan mojar principalmente el abdomen, el pecho, las axilas, las ingles y las almohadillas de las patas, ya que estas zonas favorecen la pérdida de calor.
Por el contrario, no se recomienda aplicar agua muy fría o hielo directamente sobre la cabeza, el hocico o las orejas internas.
Tampoco se aconseja sumergir al animal de manera repentina en agua helada, debido a que el cambio brusco de temperatura puede generar estrés y dificultar la regulación térmica.
Como complemento, los propietarios pueden recurrir a piscinas para mascotas, superficies húmedas y espacios con sombra para contribuir al bienestar de los animales durante las jornadas de altas temperaturas.
Este artículo fue elaborado por un periodista del Diario Occidente usando herramientas de inteligencia artificial.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: