Cali, mayo 23 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 22, 2026 22:06
Marcela Onzaga F.
Psicóloga especialista en docencia universitaria
marcelaonzagafk@hotmail.com
Cuando se aproximan las fiestas de navidad y todo lo que conlleva el fin de año, se genera un ambiente y sentir colectivo en el que constantemente los hogares se llenan de luces, colores, pintan las casas, remodelan, hacen compras, se dan regalos, se comparte en torno a las novenas navideñas, realizan promesas, se crean pensamientos de proyección para el año venidero, ya sea a nivel físico, económico, emocional, laboral y/o espiritual desde cada una de las prioridades y anhelos personales. Los balances mentales a nivel general de lo vivido en el transcurso del año son una constante y este en ocasiones no suele ser el más positivo, aún más cuando en este año 2020 casi que desde que inició en nuestro país ha sido marcado por una pandemia que amenazaba (y aun lo sigue haciendo) la vida de cada uno, sin exclusión de nadie.
El panorama para muchas familias e individuos no es nada fácil, si bien he escuchado algunos mencionar que este ha sido un buen año, no es la constante, siendo un año marcado por diversas pérdidas y no solo me refiero a pérdidas económicas o materiales, están las de seres amados, esas que generan desolación y de la cual es difícil reponerse. Algunos fueron víctimas del covid -19 y otros por numerosos motivos ya no están en este plano terrenal.
El dolor para muchos que han pasado por el luto es indescriptible, es por eso que en honor a aquellos que perdieron su vida, quiero honrar sus memorias por medio de este artículo, y a ti que estás atravesando por dicho momento deseo enviarte un mensaje de aliento por medio de estas letras.
Ante la muerte de un ser amado pareciera no poderse superar su ausencia, como dirían “eso lo sabe quien lo vive”, y se escuchan diversos consejos y comentarios en torno a la superación de la muerte de alguien pero ¿Cómo olvidar a alguien que se ama y marcó la existencia de quienes le rodeaban con sus historias de amor, risas y una lista extensa de momentos? Difiero de ese comentario cliché, pues cómo olvidar a alguien que marcó la existencia de quien le extraña, de tal forma, más que olvidar, es fortalecer esa capacidad de convivir con el dolor de una partida. Si bien es cierto que constantemente vivencian la añoranza de retroceder el tiempo para poder decir, abrazar, nunca será suficiente. Es por eso que esas memorias que se tienen de aquellos seres se deben transformar en eso, en amor, a partir de hacer de su propia existencia un tributo por la vida de aquellos que no están.
Sentir dolor, tristeza, llorar, es natural, es nuestra condición humana. He tenido la oportunidad de conocer personas que después de 10 o más años aun siguen llorando y sufriendo la pérdida de un ser amado, como si fuera el mismo día que murió, para esto quiero decir que no existe un tiempo para establecer o decir que alguien debe superar un duelo, ya que el dolor es individual y cada uno vivencia y tiene su proceso personal. Sin la intención de invalidar el sufrimiento, quiero hacerte algunas sugerencias para sobrellevar el dolor en estos tiempos decembrinos.
La vivencia de un duelo es una montaña rusa de emociones, en la que se debe luchar y aferrarse a aquello con lo que se cuenta, a veces es como si se quedaran congelados los recuerdos de ese ser amado específicamente enfocados al día de su muerte, olvidando otros instantes vividos con esa persona, constantemente el guardar en la memoria solo el momento de su muerte hace que sea más traumática la situación, atesore sus buenos tiempos.
A continuación, le sugiero una lista de posibles alternativas para sobrellevar el luto, si bien no existe una caja mágica ni inyección para calmar o quitar dicho dolor, es un total reto personal para lidiar con el duelo:
1. Haga su mayor esfuerzo, no se deje sumergir en el dolor.
2. Enfóquese en lo bueno y con aquello que cuenta.
3. Retome sus rutinas poco a poco.
4. Realice rituales simbólicos, ya sea prenderle una vela, hacerle una carta, misa o el de su preferencia.
5. Si es posible cambiar de contexto para pasar dichas fechas hágalo, en un espacio que le proporcione tranquilidad.
6. Fortalezca sus recursos internos y personales como son: autocontrol, autoestima, esperanza, automotivación.
7. Afiance sus creencias y fe.
8. Rodéese de personas que le brinden tranquilidad y afecto.
9. Permítase vivir el duelo, no existe un tiempo determinado para ello, pero de la misma manera y por su salud mental y de aquellos que le rodean busque fuerzas para sobrellevar el dolor.
10. Es importante reconocer que el duelo es un proceso en el que la afectación es para toda la familia, desde los más niños hasta los adultos mayores se ven involucrados a nivel emocional.
11. Apóyese en familiares, amigos o grupos de duelo.
12. Busque ayuda profesional ya sea de un psicólogo, psiquiatra o guía espiritual, si lo requiere.
Fin de los artículos
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