Cali, junio 27 de 2026. Actualizado: sábado, junio 27, 2026 00:07
¿Hasta cuándo insistirá el Gobierno en descalificar a quienes votaron No?
Infortunadas, inconvenientes e imprecisas resultan las declaraciones que el presidente de la República, Juan Manuel Santos, dio ayer en Londres sobre el plebiscito, donde aseguró que el triunfo del No “fue el resultado de una estrategia basada en desinformación y mentiras”.
Reducir el voto de los ciudadamos que marcaron No a una manipulación es faltarles al respeto, subestimar su inteligencia y tratar de ocultar que en lo negociado entre el Gobierno y las Farc en Cuba hay muchos puntos, como la elegibilidad política de los responsables de crímenes atroces, que generan dudas válidas a muchos colombianos.
Es cierto que en la campaña hubo mentiras, y eso es algo inadmisible, pero las hubo de parte de promotores del No y también de parte de promotores del Sí. Mientras de un lado se dijo, por ejemplo, que el acuerdo promovía la ideología de género, lo cual no es cierto, del otro se aseguró que si el acuerdo era rechazado en las urnas, como ocurrió, el país caería en una guerra peor y las
Farc no renegociarían, un mes después la guerrilla mantiene el cese al fuego y está revisando las objeciones de los voceros del No.
El Presidente no puede decir que acepta el resultado del plebiscito y al mismo tiempo tratar de deslegitimarlo y seguir promoviendo la ofensiva idea de que quienes votaron No son idiotas útiles de la oposición. Lo que debe hacer Santos es concentrarse en la renegociación y recordar que representa a todos los colombianos, no solo a quienes votaron como él esperaba.
Las declaraciones de Santos en Londres son propias de un político, no de un premio Nobel de paz, pues con ellas estimula una polarización que el país necesita superar.
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