Cali, julio 8 de 2026. Actualizado: martes, julio 7, 2026 22:04
La falta de información y conocimiento de las enfermedades mentales genera discriminación y estigmatización frente a las personas que las padecen. Cualquier sujeto puede sufrir algún trastorno mental; según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 4 personas en el mundo padece de alguna alteración psíquica a lo largo de su vida.
Cuando se habla de enfermedades o trastornos mentales, se hace referencia a alteraciones como la depresión, demencia, autismo, trastorno afectivo bipolar y psicosis como la esquizofrenia; afectando esta última a más de 21 millones de personas en el mundo.
La esquizofrenia es un desorden psicológico que genera distorsión en el pensamiento, percepciones, conducta y conciencia de sí mismo afectando en ocasiones también el lenguaje. De acuerdo con el Ministerio de Salud, en Colombia la prevalencia de esta enfermedad representa aproximadamente el 1% de la población, más de 400.000 personas la padecen.
Síntomas como alucinaciones, delirios, trastornos de pensamiento y movimiento, cambio de la sensación sobre sí mismo, deterioro de las emociones y aislamiento son característicos de la enfermedad.
Los tratamientos para este padecimiento han avanzado a través del tiempo, existen terapias eficaces que disminuyen los síntomas y producen menos efectos secundarios, además extienden su actividad terapéutica a los síntomas negativos de la esquizofrenia como el aislamiento social, depresión, sentimientos de culpabilidad y ansiedad, y síntomas positivos como las alucinaciones y delirios.
Estas terapias funcionan para tratar la esquizofrenia y otras enfermedades mentales como trastornos de conducta u otras alteraciones del comportamiento en niños, adolecentes y adultos, además de trastornos bipolares.
Son efectivos para mantener la mejoría clínica en un paciente que ha tenido respuesta a un tratamiento inicial y adicional interfieren lo menos posible en el estilo de vida de la persona.
Estas terapias, combinadas con una alimentación adecuada, hábitos saludables, el no consumo de sustancias tóxicas y el apoyo social y familiar son clave para que la persona logre llevar una vida normal, ya que permiten mejorar la calidad de vida del paciente así como su funcionamiento a nivel social y laboral.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: