Cali, abril 3 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 1, 2026 21:04
Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Chicago, sí. El olor corporal de una persona puede influir en la atracción física y la percepción de su atractivo.
Tal es el caso que los olores también pueden influir en la forma en que una persona se siente alrededor de otra.
De hecho, recientes investigaciones realizadas por académicos británicos, estadounidenses y japoneses demostraron que los participantes que inhalaban el olor de su pareja experimentaban una disminución en la actividad de las áreas del cerebro asociadas con el estrés y la ansiedad.
A lo largo de la historia el olfato ha sido catalogado como el sentido de la memoria y el deseo, y la industria lo ha entendido al utilizar aromas atractivos, desde perfumes hasta el aroma de productos horneados en supermercados, para influir en nuestras emociones y comportamientos.
El olor, o más específicamente, las feromonas, pueden influir en ciertos aspectos de la química del amor en los seres humanos y otros animales.
Las feromonas son sustancias químicas liberadas por el cuerpo que pueden afectar el comportamiento y las respuestas fisiológicas de otros individuos de la misma especie.
En los humanos, se ha sugerido que las feromonas pueden desempeñar un papel en la atracción sexual y la compatibilidad genética.
Algunos estudios han demostrado que ciertos olores pueden influir en la atracción entre personas y en la percepción de la personalidad de los demás.
Por ejemplo, se ha encontrado que las mujeres prefieren el olor de hombres con un complejo de histocompatibilidad (MHC) diferente al suyo propio, lo que sugiere una preferencia inconsciente por parejas genéticamente diferentes, lo que podría tener beneficios en términos de diversidad genética y salud de la descendencia.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el papel exacto de las feromonas en la química del amor humano aún no se entiende completamente y hay cierta controversia en la comunidad científica sobre su importancia relativa en comparación con otros factores como la atracción física, emocional y mental.
Sandra Quintero, experta en el negocio de Aromas y Fragancias para BASF, indica que: “La industria química se dedica al desarrollo de aromas con el fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida.
Estas fragancias pueden influir en el estado de ánimo, aumentar la productividad y fomentar el bienestar emocional y físico de las personas.
Al hablar de olor, nos sumergimos en procesos científicos, donde las partículas del olor viajan físicamente por el aire hasta ser percibidas por nuestro olfato. En este momento, nuestro sentido decide si la experiencia olfativa es agradable o no”.
BASF, a través de Isobionics, desarrolló Santalol, creado a partir de la fermentación de fuentes renovables europeas, siendo una alternativa sostenible al aceite de sándalo.
Este producto exclusivo conserva la calidez y el volumen en fragancias, independientemente de las condiciones climáticas y de cosecha, garantizando una disponibilidad estable y es fácil de usar.
Desde la industria, las compañías se empeñan por superar el filtro de lo olfativamente placentero a través de sus productos, entre ellos BASF, el gigante químico alemán, utiliza tecnología única en el mundo que recurre a la fermentación basada en microorganismos para producir fragancias naturales e ingredientes aromatizantes a partir de materias primas renovables, lo que permite contar con todos los beneficios de los aromas y, al mismo tiempo, cuidar del planeta.
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