Cali, abril 3 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 1, 2026 21:26
La erección es una función sexual que depende de muchos factores, tanto físicos como psicológicos.
Con el paso de los años, es normal que se produzcan algunos cambios en la calidad y la frecuencia de las erecciones, pero eso no significa que se pierda por completo la capacidad de tener relaciones sexuales satisfactorias.
Según algunos estudios, la disfunción eréctil o impotencia, que se define como la incapacidad persistente o recurrente de conseguir o mantener una erección suficiente para el coito, afecta a más del 50% de los hombres entre 40 y 70 años. Sin embargo, la edad no es el único factor que influye en la salud sexual masculina.
También hay otras causas que pueden provocar problemas de erección, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la obesidad, el tabaquismo, el consumo de alcohol o drogas, algunos medicamentos, el estrés, la ansiedad, la depresión o la falta de comunicación con la pareja .
Por lo tanto, no existe una edad determinada en la que los hombres dejen de tener erecciones, sino que depende de cada individuo y de su estado de salud general.
Lo que sí es cierto es que con el paso del tiempo se producen algunos cambios fisiológicos que pueden afectar al funcionamiento eréctil, como la disminución de los niveles de testosterona (la hormona masculina), el aumento del tamaño de la próstata o la pérdida de elasticidad de los tejidos del pene .
Estos cambios pueden hacer que las erecciones sean menos firmes, menos frecuentes o más difíciles de mantener.
También pueden afectar al deseo sexual, a la sensibilidad del pene o al tiempo de eyaculación. Sin embargo, estos cambios no son inevitables ni irreversibles. Hay muchas formas de prevenirlos o tratarlos para mejorar la calidad de vida sexual de los hombres.
– Llevar una dieta equilibrada y evitar el sobrepeso.
– Practicar ejercicio físico regularmente y evitar el sedentarismo.
– Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol y drogas.
– Controlar las enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes o el colesterol.
– Revisar los medicamentos que se toman y consultar con el médico si tienen efectos secundarios sobre la erección.
– Mantener una buena higiene íntima y cuidar la salud del pene.
– Evitar el estrés y buscar apoyo psicológico si se sufre ansiedad o depresión.
– Fomentar la comunicación y la intimidad con la pareja y resolver los posibles conflictos.
– Explorar y diversificar las prácticas sexuales y adaptarse a los cambios del cuerpo.
Si a pesar de estas medidas se siguen teniendo problemas de erección que afectan a la satisfacción sexual propia o de la pareja, es recomendable consultar con un especialista en urología o andrología.
Existen diferentes tratamientos disponibles para la disfunción eréctil, como los fármacos orales (como el Viagra), las inyecciones intracavernosas, las bombas de vacío, los implantes peneanos o las ondas de choque.
El médico podrá valorar el caso y recomendar el tratamiento más adecuado según las causas y las preferencias del paciente.
La erección es una función sexual que puede verse afectada por muchos factores a lo largo de la vida.
La edad es uno de ellos, pero no el único ni el más determinante. Con una actitud positiva, unos hábitos saludables y una atención médica adecuada se puede mantener una vida sexual plena y satisfactoria en cualquier etapa.
*Este artículo fue elaborado por un periodista del Diario Occidente usando herramientas de inteligencia artificial.
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