Cali, abril 30 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 29, 2026 21:39
Por: Rosa María Agudelo Ayerbe, directora del Diario Occidente
Muchas empresas ya usan inteligencia artificial, principalmente modelos como GPT, Gemini o Claude para apoyar las labores cotidianas de sus colaboradores.
Ese es, sin duda, el primer paso; uno sin el cual no se puede avanzar.
Sin embargo, hoy los invito a preguntarse si realmente están transformando sus procesos o si siguen operando igual.
Pero siguen operando igual: manual, fragmentado, lento.
Ese es el punto crítico. La IA conversacional mejora tareas.La automatización transforma procesos.
En el caso del Diario Occidente, tras dos años de uso de IA, dimos el paso a la automatización de contenidos, específicamente de redes sociales.
Como lo hemos visto también en proyectos con centros comerciales como Jardín Plaza, el verdadero impacto no está en generar contenido más rápido, sino en cambiar la forma de operar.
No es usar IA para hacer posts. Es construir un sistema. Un sistema que conecta:
actividad → contenido → publicación → medición.
Con menos intervención humana. Sin reprocesos. Con trazabilidad.
En nuestro caso, dimos este paso por una razón clara. Ya teníamos prompts estructurados que captaban nuestro tono. Habíamos mejorado la calidad y el volumen de los contenidos producidos por nuestros periodistas.
Sin embargo, el nivel de intervención humana seguía siendo alto y no estábamos aprovechando todo el potencial de la IA.
Identificamos entonces un punto clave: había contenidos que podíamos delegar completamente sin riesgo. Asumimos el reto.
Creamos flujos para automatizar contenidos como el estado del tiempo y la tasa representativa del mercado.
Información con fuentes confiables y esquemas fijos, donde la IA puede detectar, redactar y publicar sin fricción.
No le delegamos temas complejos.
Delegamos información rutinaria, pero valiosa para los lectores. Automatizar es operar, no solo ayudar.
En nuestro caso, el avance no fue casual. Hubo decisiones claras:
Este enfoque redujo la fricción, aceleró la adopción y nos permitió escalar con control.
Tres decisiones iniciales marcan la diferencia:
Lo repetitivo. Lo operativo, lo que depende de volumen.
Ejemplos en marketing:
En nuestro caso, más de 800 contenidos en seis meses, soportados en 30 flujos automáticos y con reducción significativa de costos, gracias a la sistematización.
Las redes sociales requieren volumen. Y ahí está el reto, usualmente hay más contenido que capacidad operativa.
Más cosas que contar que tiempo para publicarlas, además, es contenido de oportunidad. Perecedero.
Si no se publica a tiempo, pierde valor. En este contexto, el volumen cuenta.
La automatización permite responder a esa lógica. Sostener presencia constante.
Y no depender del tiempo del equipo para capturar cada momento.
Tres claves:
No se trata de dejar todo en automático. Se trata de diseñar el sistema con identidad.
Tres indicadores clave:
Cuando estos tres se alinean, la automatización se convierte en estrategia.
La IA generativa fue el primer paso. La automatización es el que sigue.
El cambio no está en lo que la IA puede hacer. Está en lo que la empresa decide transformar.
Porque al final, no se trata de usar inteligencia artificial. Se trata de operar distinto.
Fin de los artículos
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