Cali, abril 16 de 2026. Actualizado: jueves, abril 16, 2026 22:34
Un equipo liderado desde la Universidad de Basilea ha desarrollado MitoCatch, una tecnología que permite dirigir mitocondrias sanas hacia tipos celulares concretos.
Los resultados, publicados en Nature y firmados por Verónica Moreno-Juan y colaboradores, muestran eficacia en células humanas, tejidos y modelos animales.
La nueva aproximación responde a una limitación histórica del trasplante mitocondrial: la falta de control sobre qué células recibían las mitocondrias donantes.
MitoCatch emplea proteínas de unión y otros componentes de acoplamiento que actúan como un sistema de reconocimiento molecular entre la mitocondria y la célula objetivo.
En los experimentos los investigadores lograron orientar mitocondrias a neuronas, células de la retina, cardiomiocitos, células endoteliales e incluso células del sistema inmune.
Una vez dentro, las mitocondrias trasplantadas se integran con las propias de la célula, se mueven y contribuyen al metabolismo energético.
La técnica combina distintas estrategias —proteínas ancladas a la superficie celular, marcas en la propia mitocondria o moléculas puente— para ajustar precisión y eficiencia según el tipo de célula diana.
Según los autores, el mayor interés está en enfermedades neurodegenerativas, patologías del nervio óptico como la neuropatía óptica hereditaria de Leber, y enfermedades cardíacas, y también se contempla su uso futuro para reducir el daño en trasplantes de órganos o mejorar terapias celulares.
Los investigadores subrayan que los resultados, aunque sólidos a nivel preclínico, todavía están en una fase inicial.
Quedan por evaluar la eficacia a largo plazo, la seguridad, la dosis adecuada y qué indicaciones concretas podrían beneficiarse.
El trabajo abre vías para investigar reparaciones celulares más precisas, pero la aplicación clínica, advierten, está en años y no es inmediata.
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