¿Cómo fue el Hipólito Murillo que yo conocí?

Por Fabio Larrahondo Viáfara

Para tener en cuenta;
– Me uno con sentimiento especial a la grata semblanza que ofreció el Diario Occidente ante el fallecimiento de don Hipólito Murillo, a quien tuve oportunidad de conocer y compartir en la Sala de Redacción de este diario, tanto en su antigua sede de “La calle 12”, como en la de “Chipichape”. Fue uno de los motores de la exitosa revista “Balón Gráfico Deportivo”, la misma que se agotaba a las pocas horas de haberse silenciado la música de la rotativa que tenía anclada esta casa periodística en el sótano de su sede en la Calle 12, a pocos metros de la Plaza de Caicedo.

– Recuerdo que apenas “cazaban los colores y los textos eran legibles”, se paraba la rotativa para echarle una revisión macro a “Balón”, pues una publicación tan crítica, propositiva, bien craneada y tan leída no podía caer en errores de bulto. Dado el visto bueno se escuchaba el grito de “Nos fuimos, quémele”…Y ya estaban los voceadores afuera esperándola…El éxito editorial estaba asegurado.

– Y en aquella revista deportiva había una columna imperdible: “El fantasma”, fruto de muchas mentes, de muchos aportes. Era precisamente, don Hipólito uno de sus autores y el encargado de hacerle las últimas revisiones, pues el periodismo deportivo le apasionaba, lo mismo que el civismo y el arte de escribir bien. Una coma mal puesta, una tilde faltante o un giro incomprensible no se le pasaban.

– Pero déjenme también tocar al ser humano: silencioso, no tenía una palabra de más, ni una de menos. Respetuoso, era un caballero al estilo “Urbanidad de Carreño”, sobrio y elegante, además poseedor de un fino humor. Amante de su familia, por eso no pudo olvidar la muerte del hijo aquel con quien más compartía cotidianidad en Occidente.

– Su recuerdo queda plasmado, don Hipólito deja huella indeleble como los buenos periodistas, como los buenos gestores comerciales de la prensa y como los bueno ciudadanos…Así fue el Hipólito Murillo que yo conocí en una sala de redacción…y en las canchas de fútbol cuando se atrevía a ponerse los cortos con el riesgo de quedar en la lente de “El Fantasma”.

– Chao…Nos vemos mañana…Gracias a DIOS por todo…y que la fe siga creciendo firme…

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar