Cali, marzo 16 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 13, 2026 23:41
Recordar a los diputados del Valle asesinados por las FARC es tener presente que el grupo guerrillero debe decir la verdad sobre sus acciones, reconocerse como victimarios y reparar a sus víctimas.
En el caso de los diputados del Valle las Farc tienen que rendirle cuentas a todos los vallecaucanos.
La tragedia de los asambleístas empezó el 11 de abril del 2002, cuando guerrilleros de las Farc los sacaron del recinto de la asamblea, atentando no solo contra sus derechos humanos sino contra los principios democráticos de nuestra sociedad. Tras cinco años de cautiverio, los dirigentes fueron asesinados. En uno de sus tradicionales actos de cinismo, las FARC le mintieron al país argumentando que su muerte se produjo en medio de combates con el Ejército.
Los dictámenes de Medicina Legal determinaron que los diputados fueron masacrados con impactos de fusil a corta distancia y en estado de indefensión, versión confirmada por documentos encontrados en el computador de Raúl Reyes y por la versión de Sigifredo López, único sobreviviente. Casi quince años del inicio de esta trágica historia, el Valle debería seguir exigiendo la verdad y la reparación.
Desafortunadamente, el tiempo cura los dolores y favorece el olvido. Condición de la naturaleza humana que el grupo guerrillero está capitalizando en La Habana. No cabe en la cabeza que las Farc propongan que las reparaciones las pague el Estado a través de un Fondo con un presupuesto del 3% del PIB.
Tampoco tiene sentido que frente a la verdad, la guerrilla plantee adelantar el estudio de los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas. Recordar la tragedia de los diputados del Valle debe servir para exigir con contundencia un compromiso serio de la guerrilla frente al tema de las víctimas.
El país no quiere más discursos evasivos ni propuestas que las exonera de sus responsabilidades.
Foto archivo Diario Occidente
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