Cali, junio 27 de 2026. Actualizado: sábado, junio 27, 2026 00:07
Cali debe tomar medidas para que la historia del jarillón no se repita
El 52% del jarillón del río Cauca a su paso por Cali ya ha sido liberado de asentamientos humanos y el 25% de la estructura ya ha sido reforzada. Tal vez a estas alturas el proyecto debería estar completamente ejecutado, pero las complejidades derivadas de la ocupación irregular del dique han dificultado el proceso.
Ejemplo de ello es lo que ocurre con la comunidad del sector conocido como Playa Renaciente, que se constituyó como consejo comunitario, lo que obligó al Municipio, vía fallo de tutela, a realizar una consulta previa para determinar las condiciones técnicas y económicas de la relocalización de las 200 familias que allí habitan.
Son demasiados los intríngulis legales que hay que sortear en un proyecto de tal magnitud, pero pese a ellos se debe perseverar, con respeto por las normas, pero con determinación, pues del reforzamiento del jarillón depende que Cali se salve de una tragedia.
El proceso de liberación y reforzamiento del jarillón debe servir como referente de lo que no se puede volver a permitir en la ciudad; la estructura fue ocupada ilegalmente por años sin que las autoridades hicieran nada para evitarlo y sin que se midiera el grave riesgo que representaba para la ciudad.
Cali debe prevenir los asentamientos ilegales; hoy los cerros de la ciudad son nuevos jarillones donde se levantan invasiones, construcciones sin ningún concepto técnico que desestabilizan los suelos, contaminan las fuentes de agua e impulsan el crecimiento desordenado de la ciudad.
El gran reto de las autoridades debe ser que no se invada ni un metro más en Cali y que todo lo que se construya sea dentro del ordenamiento, en respuesta a un proceso de planificación, con el propósito de tener una ciudad ordenada en la que se reduzcan los riesgos de desastres.
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