La semana pasada el rector de Univalle, Edgar Varela, estuvo en el Concejo analizando los resultados de las pruebas de Saber Pro en las que las escuela de Comunicación y social y de Arquitectura ocuparon el primer lugar, pero Medicina y Biología quedaron en 8º y otras facultades rezagadas. En el ranking general la Universidad ocupó el puesto 26 a nivel nacional. Situación que debe invitarnos a todos a pensar en la calidad de los egresados que están saliendo de nuestra alma mater, pues compromete no solo la competitividad de nuestra región sino también las posibilidades de ascenso económico y de inclusión social de quienes por ella pasan y que deben hacerse un lugar en el exigente mundo laboral moderno.
Un punto de partida que debemos considerar es que Univalle es tercera en el sistema de acreditación de alta calidad y el sistema de registro calificado de los programas que hace el Ministro de Educación, donde se evalúa la planta docente, per cápita entre profesores y estudiantes, investigaciones, bienestar universitario, etc. ¿Por qué entonces eso no se refleja en las pruebas que presentan los estudiantes? Una pista la dio el rector al evidenciar que el 70% de los estudiantes de Univalle llegan de colegios públicos.
Desafortunadamente llegan sin el bilingüismo y con problemas graves en áreas esenciales como las matemáticas y el lenguaje, falencias que afectan la competencia, que la Universidad debe nivelar. No nos llamemos a engaños, sobre una base educativa deficiente en la primaria y en el bachillerato por más esfuerzos que haga la Universidad los resultados no serán iguales a los obtenidos por jóvenes que han tenido acceso a educación de calidad durante sus 11 o 12 años de colegio. Sí, a Univalle tenemos que exigirle y apoyarla más. Hay que fortalecerla para que puedan ingresar a ella más estudiantes.
Sin embargo, tenemos que tener una mirada integral del problema. De la educación media no pueden seguir saliendo jóvenes que tras 11 años en el sistema a duras penas leen, mal escriben en español y medio se bandean con los números. He hecho decenas de entrevistas laborales para jóvenes bachilleres de sectores populares para empleos básicos como volanteo para los que esa es su realidad. Cali tiene que hacer un esfuerzo mayor en la educación pública si realmente piensa en la inclusión social y en la lucha contra la pobreza a través de oportunidades laborales de calidad. Loables todas las iniciativas del Consejo como la propuesta de la Universidad Distrital y de sedes alternas de Univalle en el distrito y en la ladera.
Sin embargo, estas serían acciones que no solucionan el problema si no lo abordamos desde su origen. En vez de pensar cómo nivelamos a los estudiantes que llegan atrasados, la mayoría, porque no pensar en cómo Univalle trabaja con los docentes de los colegios… Trabajar con ellos, mejorar sus competencias, empoderarlos podría tener en el corto plazo resultados más contundentes.
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