Armar no es el camino

Riesgo epidémico

Mario Germán Fernández De Soto

Los científicos están estudiando los riesgos que en el futuro inmediato podría tener la humanidad por brotes epidémicos que surgirían como consecuencia de la actual crisis ambiental que padecemos.

Un estudio de la Universidad de Georgetown indica que debido al calentamiento del planeta, los animales salvajes están siendo obligados a cambiar sus lugares de hábitat naturales, aproximándose cada vez más a las poblaciones humanas, principalmente en Asia y en África.

Lo preocupante es que esta alma mater concluye que, por ejemplo, en el caso de los murciélagos, volarán grandes distancias para encontrar climas apropiados para su supervivencia, lo cuál ocasionaría que extiendan sus enfermedades a los seres humanos. Se ha identificado al sudeste asiático como el área donde existirá un mayor riesgo epidemiológico por la proximidad con los animales que podrían transmitir todo tipo de virus.

Lo cierto, es que este es un riesgo real, por lo que tienen que prepararse adecuadamente desde las entidades competentes a nivel global con una respuesta eficaz a una probable y nueva situación epidémica mundial con una fórmula consensuada, oportuna y eficiente a partir de las distintas disciplinas del conocimiento, como la epidemiología, la genética, la informática, la biotecnología y las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento, para mitigar los efectos mortales de una próxima pandemia a nivel global, haciendo viable un programa de interconexión entre los sistemas de salud de todos los países.

Es fundamental que se pueda evaluar el riesgo en cada uno de los casos que se pudieran presentar, acudiendo a la solidaridad internacional para evitar un colapso. En el caso de la covid-19 se calculó el sólo daño económico en 14 billones de dólares.

Para lograr una iniciativa de esta naturaleza es necesario dotar a los equipos científicos de mejores condiciones para la investigación, anticipándose a las circunstancias adversas, al igual que contener los brotes de las enfermedades que puedan convertirse en epidemias en el país de origen y hacer un llamado a todas las naciones para que informen adecuadamente a la comunidad científica internacional sobre posibles signos de enfermedades de transmisión viral.

Creo que ningún colombiano quiere volver a vivir una emergencia ambiental, social, sanitaria y económica de tal naturaleza, en la que se perdieron más de 140 mil vidas, más de 3 millones de empleos, sufrimos la caída de la producción y la reducción del consumo, lo que nos llevó a una contracción económica con pérdidas durante ese período de $4,6 billones al mes.

No quiero pensar en lo que significaría una nueva pandemia para la humanidad cuando apenas estamos recuperándonos de un período doloroso con graves incidencias en la salud mental, el desarrollo socio económico y las invaluables pérdidas humanas .

Las Naciones Unidas y los sistemas de salud en cada país tienen que poner en funcionamiento todos los mecanismos preventivos necesarios que eviten un riesgo epidémico para garantizar la supervivencia humana.

Comments

Comparte esta noticia...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar